El ex jefe del Departamento de Control de Calidad, Vicente Martínez, declaró ante la Fiscalía que las muestras de materia prima no eran envíadas al IEA, porque el laboratorio no tenía transporte y la Universidad de Panamá estaba distante.
Añadió que "cada cierto tiempo", cuando les avisaban que había llegado una materia prima, un funcionario iba caminando hasta Control de Calidad de la Caja para llevar la muestra.
No obstante, en los archivos del laboratorio sólo existe una alerta por "fallas" farmacéuticas, terapéuticas y de reacciones adversas del 9 de agosto de 2005, cuando el Sistema Nacional de Farmacovigilancia reportó el Guayacolato de Glicerillo, fabricado por la CSS.
A raíz de esta alerta, la Comisión de Medicamentos del Seguro reiteró los reportes hechos con antelación que advertían las "situaciones críticas" del laboratorio.
La CSS es usada directamente por cerca de dos millones de panameños entre cotizantes y beneficiarios. El laboratorio produce medicamentos desde 1969.
La Dirección de Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud advirtió desde 1999 la existencia de una serie de "desviaciones" en el laboratorio que debían ser corregidas para evitar que el mismo se convirtiera en un "foco de contaminación".
Las desviaciones consistían en el uso de equipos oxidados y de vieja data para fabricar medicinas, instalaciones sanitarias deficientes, falta de medidas para evitar el ingreso de insectos al área de preparación, ausencia de controles de temperatura y procedimientos científicos para prevenir la presencia de contaminación por microorganismos.
Alertó además sobre la falta de Procedimientos Estándares de Operación, de estructuras ajustadas a las buenas prácticas de fabricación, la presencia en el Depósito No. 3 de medicamentos "tóxicos" para el consumo humano, poca iluminación y ventilación, desorden, suciedad, basura y mosquitos en el área del desagüe.
Fueron detectadas también la ausencia de procedimientos estándares de operación aprobados, fallas en paredes, pisos, techos, puertas y ventanas, así como el uso de agua proveniente del sistema de acueductos para preparar las medicinas.
Farmacia y Drogas destacó que el laboratorio compartía su sede con un "improvisado" taller de autos y con la imprenta de la institución, aunado a que el mismo era utilizado como "pasillo" por los administrativos de la Caja que caminaban libremente de un lado a otro.
CSS no hacía pruebas por falta de vehículos
En el laboratorio se detectó basura, insectos, piezas de autos y de otras maquinarias.