No obstante, una cosa es la calidad del producto al ser registrado y otra cuando está en el mercado.
Para el director del Instituto Especializado de Análisis (IEA), Jerónimo Averza, aunque hay laboratorios fabricantes que mantienen sus estándares de calidad, puede haber otros que los desmejoran.
Pero para el secretario técnico de la Dirección Nacional de Servicios y Prestaciones Médicas de la CSS, Santiago Gordón, en todo el proceso de transporte, almacenamiento y distribución de un medicamento pueden darse componentes que lo afecten.
El funcionario hizo referencia a que la farmacovigilancia en la CSS existe desde 1984, cuando se reglamentó y estableció la Comisión de Medicamentos.
El proceso se inicia desde que el producto entra a la institución y en él participa tanto el personal de salud, como la comunidad.
Gordón indicó que hay fallas en medicamentos que pueden identificarse mediante elementos clínicos (observación, olfato y tacto) sin la necesidad de una prueba exhaustiva.
Reconoció que la institución no realiza análisis por fallas terapéuticas, sino que toma como referencia los análisis que se hacen en el IEA.
La CSS mantenía hasta hace poco una política definida, destacó Gordón, en donde si la responsabilidad recaía durante la evaluación, el proveedor era el que tenía que pagar los análisis. Pero si el resultado era normal o por problemas de almacenamiento, la Caja asumía ese costo.
Ahora, indicó, con el sistema de farmacovigilancia a nivel central esa obligación es del MINSA. Dijo que así como toman muestras de farmacias privadas para hacer una vigilancia post registro, también puede hacerlo con los medicamentos que adquiere la CSS.
Cabe señalar que actualmente se explora un acuerdo entre la CSS y el IEA para que cuando se realice una licitación de medicamentos, éstos puedan ser evaluados antes de entrar a los depósitos de la CSS.
En el IEA se realizan todas las pruebas para que los medicamentos pueden tener su registro sanitario y comercializarse en el país.
Cumpliendo con lo que establece la Ley de Medicamentos, a cada producto se le analiza su pureza físico, químico y microbiológica.
El IEA trabaja en conjunto con el MINSA para realizar las pruebas de registro sanitario, así como para los análisis de control de calidad.
Los controles de calidad de los medicamentos dependen de la fecha de expiración del registro sanitario. Cada medicamento está registrado en una base de datos del MINSA, que selecciona a quién le corresponde los análisis y en qué momento.
También dependen de las quejas que se presentan ante la oficina de Control de Calidad, destacó Jeeps E. Chillambo, farmacéutico evaluador del Departamento de Control de Calidad.
Las quejas también las presentan distribuidores contra sus competencias, para sacarlos del mercado. En esos casos, según Chillambo, se realizan análisis comparativos de ambos productos.
Desde 1962 el IEA no ha perdido un peritaje.
Si un producto es rechazado dos veces en su solicitud de registro sanitario no podrá entrar más a Panamá.
Al que pasa un análisis de control de calidad el MINSA le entrega una certificación sino se lleva a un proceso legal.
Cuando el producto es rechazado el distribuidor tiene la oportunidad de presentar un reclamo.