Si las empresas locales que suministran medicamentos, insumos y equipos a la Caja de Seguro Social (CSS) no mejoran sus precios, la institución se verá obligada a negociar las compras con empresas en el extranjero.
Según Guillermo Sáez-LLorens, director de la CSS, la institución no es una empresa que genere ingreso y rentabilidad, “somos una institución que le presta un servicio de salud y de seguridad social a los ciudadanos”.
De no recibir el apoyo necesario por las empresas locales, “nosotros vamos a hacer lo que tengamos que hacer para que los precios bajen”.
Hasta el momento se programa una reunión con las empresas suplidoras de la CSS y con la Asociación de Representantes y Distribuidores de Medicamentos (AREDIS), para presentarles las necesidades de la institución y conocer sus expectativas.
Sáez-LLorens espera que en un mes se concreten las conversaciones con una empresa brasileña, con la cual tuvo contacto de manera informal, antes de ser director de la CSS.
Agregó que inició conversaciones sobre el tema con el ministro de Salud, Franklin Vergara.
Para el director de la CSS, es mucho dinero lo que se invierte en la compra de medicamentos.
En tanto, el nuevo director Administrativo y Finanzas de la CSS, Alberto Maggiorie, dijo que “solo en caso de necesitarlo”, se comprarían medicamentos en el extranjero, de lo contrario, seguirían trabajando con las empresas locales.
Según Maggiorie, se buscan alternativas para abaratar el costo de las medicinas, sin poner en riesgo la salud y el bienestar del asegurado.
Procedimiento.
Cada proveedor tiene que participar en una licitación de precio único anual, que se realiza en febrero o marzo de cada año.
En la licitación se presentan los antecedentes de precios, que consiste en mostrar el precio más bajo al que la CSS compró el medicamento, insumos y equipos el año anterior.
Esto obliga a que cada suplidor presente precios igual o más bajos que el año anterior. De las más de 50 empresas que proveen a la CSS, no todas están agrupas en AREDIS.
Inocencio Galindo, presidente de AREDIS, aseguró que ellos cumplen con todos los controles y registros sanitarios que el Ministerio de Salud les exige para poder laborar.
Galindo indicó que están dispuestos a colaborar con la institución y esperan reunirse con la nueva directiva de la CSS, para conocer las alternativas que les van a ofrecer.