Igualmente, Altafulla dijo que la CSS evalúa los convenios que tiene con el Ministerio de Salud, que permiten que los asegurados se atiendan en los hospitales públicos, lo cual causa que la entidad pague unos B/. 20 millones anuales al MINSA.
Mientras, Barés contestó que los pacientes que llegan al HISMA, procedentes de instalaciones del primer y segundo nivel de la CSS, reciben una atención de calidad y después de cinco días o más, si presentan una condición estable, son transferidos a otras instalaciones.
"Lo que sucede es que Altafulla, en su ambición de tener injerencia en el San Miguel Arcángel, tiene una competencia y rivalidad, y ahora quiere echarle la culpa a los demás del fracaso que ha tenido él, sus compinches y sus amiguitos en el área de salud del Seguro", dijo.
Iinsistió en que el HISMA está dando un servicio de calidad y calidez, y los pacientes son testigo de ello, aunque necesita pequeños ajustes.
El miembro del Patronato del HISMA dijo que el director de la CSS, Juan Jované, ha sido el mejor cobrador que ha tenido esa entidad, en la parte económica, pero "pero el peor administrador de salud, porque tiene una persona que no puede mover por cuestiones políticas, que es Altafulla".
"¿Cuáles son los logros de Altafulla en dos años de administración?", preguntó Barés, quien retó al funcionario a un debate público para sustentar los altos niveles de calidad en la atención médica del HISMA y las deficiencias de la CSS.
"Lo reto a él y a su equipo técnico, para que vea que desbarato todos sus argumentos", expresó.