La Caja de Seguro Social (CSS) celebrará hoy un acto de licitación pública para adquirir un angiógrafo o cineangiógrafo que será instalado en el Complejo Hospitalario Metropolitano, sin embargo, no faltan los señalamientos de favoritismo hacia determinadas empresas a través de las especificaciones técnicas plasmadas en el pliego de cargos.
El acto de licitación se hará cumpliendo con las recomendaciones técnicas hechas por la comisión especial que designó el ex director de Prestaciones Médicas de la CSS, Mauro Zúñiga.
Según se desprende de una carta que recibió la directora de Contrataciones Públicas del Ministerio de Economía y Finanzas, Marissa Echevers, las recomendaciones de esta comisión sacan del juego a Tekmedic y Reserma que representan los equipos Shimadsu y Toshiba, respectivamente.
En la nota donde se solicita la suspensión del acto, se advierte, que inicialmente la compra del angiógrafo se basaría en las especificaciones técnicas señaladas por la comisión designada por la Junta Directiva, pero luego éstas fueron cambiadas por la "comisión Zúñiga" que regirá el proceso.
Con las especificaciones de la "comisión Zúñiga" se pretende comprar un equipo con un "flat panel" que puede tener un campo de 7 pulgadas en lugar de un intensificador de 12 pulgadas, que es lo que universalmente se recomienda para un equipo multidisciplinario.
Se advierte además que de comprar un equipo con estas características, la CSS se verá en la necesidad de seguir contratando servicio externo, que le cuesta a la institución hasta B/.15,000 por operación, dinero que podría ahorrarse si se realiza la licitación con las recomendaciones de la comisión Técnica de la Junta Directiva y que le da igualdad de condiciones a las empresas existentes.
Según lo expuesto a Echevers, las especificaciones de la "comisión Zúñiga" desmejoran el equipo solicitado, ya que se elimina la "reconstrucción tridimensional que es indispensable para un hospital como el CHM; la frecuencia de adquisición de imágenes en modo DSA se desmejora de 60 cuadros por segundo a sólo 7.5 cuadros por segundo y también se eliminó la característica de la basculación de la mesa por lo que no se podría realizar los estudios vasculares con CO2".
Por otro lado, al director de la CSS, Rolando Villalaz, le tiene "sin cuidado" si la empresa RESERMA S.A., participa o no en la nueva licitación para la compra de tomógrafos.
"A mí me tiene sin cuidado si la empresa decide participar o no, lo que me interesa es comprar los tomógrafos lo más antes posible y he buscado un organismo internacional para que revise los pliegos, de manera que sean los más objetivos posibles", dijo.
Así se expresó Villalaz, al ser interrogado sobre la situación actual de las investigaciones por presuntas irregularidades en la institución con las licitaciones de algunos servicios que están supuestamente relacionados con la empresa RESERMA S.A.
Explicó que por tal razón enviaron a Estados Unidos, específicamente al Instituto ECRI, muestras del pliego que corresponden al nuevo acto y atendiendo las observaciones internacionales, realizarán el concurso y que cualquier empresa interesada podrá obtenerlos.
La empresa RESERMA S.A. resultó vinculada en el escándalo por la prestación de servicios privados en la Caja de Seguro social, presuntamente obtenido de manera irregular.
En tanto, el ex director de Prestaciones Médicas de la CSS, Mauro Zúñiga, manifestó que el subdirector de la institución Rodrigo Esquivel, atendió con celeridad una queja de la empresa RESERMA contra dos técnicos del Seguro, los que en una gira recopilaban información sobre la licitación de tomógrafos.
Indicó que en una carta enviada el pasado 12 de febrero, dos días después de la queja de la empresa, Esquivel envió una misiva en la que solicitaba al director institucional de Chiriquí que le rindiera un informe de la gira realizada por los dos técnicos a los que Reserma acusaba de "enemistad manifiesta" contra la empresa.
Zúñiga afirma que dio instrucciones al director de Chiriquí para que no contestara la carta de Esquivel, porque el tema no respondía a los intereses de la institución, sino a los de una empresa privada con la que el Seguro no tenía ninguna relación.
Reserma S.A. es una de las empresas interesadas en obtener la licitación de cuatro tomógrafos para el Seguro, y fue la que hace algunos años ganó el acto público para dotar a la institución de dos cineangiógrafos.