A pesar de que existe un importante desabastecimiento de medicinas en la Caja de Seguro Social (CSS), la compra de medicamentos a las agencias distribuidoras se ha duplicado en los últimos tres años.
Inocencio Galindo, presidente de la Asociación de Representantes y Distribuidores de Productos Farmacéuticos (ARDIF), reconoció que el volumen de venta de medicamentos a la institución ha ido en aumento en los últimos años.
Detalló que en el año 2006, la venta de medicamentos a la institución era de alrededor de B/ 45 millones, mientras que en el 2009 superó los B/ 100 millones A pesar de ello, explicó, históricamente se registra un déficit de medicinas que se calcula entre el 9 y el 10 %.
Tras aclarar que no puede habar a nombre del Seguro Social, Galindo sostiene "que hay momentos y momentos", refiriéndose a que la entidad puede quedarse sin un medicamento, debido a los trámites burocráticos existentes.
Opciones. Por otro lado, el presidente de la Asociación de Farmacéuticos al Servicio del Estado (AFASE), Armando Lydna, indicó que ante la escasez de medicamentos, la administración de la CSS puede recurrir a la compra directa con distribuidores en el extranjero o con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Explicó que la CSS puede invocar el artículo 40 de la Ley 1 de Medicamentos.
Este artículo establece cuatro razones que facultan no solo a la CSS, sino también al Ministerio de Salud, para comprar directamente.
Una de esas, es que "cuando no exista disponibilidad de medicamentos en el mercado local para iniciar o continuar un tratamiento médico", se puede obviar el proceso de compra a través de las distribuidoras.
Lydna defendió este proceso, porque una de las situaciones que más afecta la imagen de la entidad y a los farmacéuticos, es el "desabastecimiento de medicamentos".