En momentos que la cifra de muertos por la bacteria nosocomial se incrementa a 46, la Caja de Seguro Social (CSS) decidió suspender, hasta la segunda semana de septiembre, la licitación para la compra de 456 medicamentos para el próximo año, anunció Alberto Maggiori Toledano, director Ejecutivo Nacional de Asuntos Administrativos.
"Se va a posponer hasta la primera semana de septiembre para analizar los planteamientos sobre los precios que han hecho algunos proveedores", aseguró.
La medida se toma luego de que el pasado martes, el Movimiento Pro Calidad, Seguridad y Eficacia de los Medicamentos denunciara que el acto público pautado para el 23 de agosto se basaría en precios ficticios, y no en referencia al de la última licitación.
Además, que sería un 20% por debajo de los que podrían ofertar, lo que forzaría a que el acto público quede desierto, pues ellos no podrían competir con los precios fijados.
Los denunciantes expresaron que su retiro justificaría la contratación directa bajo los parámetros del Decreto 1199, que establece compras directas sin mediar controles de seguridad, es decir, sin que al producto, una vez llegue al país, se le hagan las pruebas para su registro sanitario.
Leida Barrios, vicedecana de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Panamá, apuntó precisamente a la calidad del fármaco, debido a que puede desmejorar la calidad de vida de un paciente por no reunir los criterios.
Pero ante estos temores, Marggiori respondió que "a todos los proponentes en la licitación se les están exigiendo los mismos requisitos de calidad que en años anteriores, mismos que son establecidos por el Ministerio de Salud (MINSA) a través de la Dirección de Farmacias y Drogas".
Pero el movimiento asegura que en el Decreto hay una ventana que no deja clara esta situación y que debe ser aclarado por la CSS y el MINSA.
El movimiento lo integran 25 organizaciones de pacientes de enfermedades crónicas, como cáncer, hipertensión, deficiencia renal, artritis, hemofilia y otras, al igual que distribuidores de medicamentos, dueños de laboratorios y miembros de la Cámara de Comercio, que han planteado las inquietudes que ahora evaluará la CSS .