Durante el 2006 fueron transferidos B/.55 millones del Programa de Administración de la Caja de Seguro Social (CSS), al de Enfermedad y Maternidad, declaró el jefe de Finanzas de la entidad, Benigno Amaya.
"El programa de Enfermedad y Maternidad estaba en déficit y se aprobó (a través de la Junta Directiva) para ayudarle un poco", manifestó Amaya a Panamá América.
La transferencia se hizo en base al Artículo 221 de la Ley No. 51 de 27 de diciembre de 2005 que reforma la Ley Orgánica de la CSS, explicó.
El Artículo 221 detalla que la CSS "queda autorizada para transferir e invertir, a más tardar en el periodo fiscal 2006, la suma de B/.66 millones" de la Reserva de Fluctuación e Imprevistos de Administración.
De ese total, se destinaron "B/.55 millones a la Reserva de Fluctuación y Contingencia del Riesgo de Enfermedad y Maternidad, para apoyar el desarrollo operativo y las inversiones que demande la prestación de los servicios de prestaciones médicas."
"Mucho de lo que hemos conquistado como mujeres, lo hemos visto en peligro con las reformas al Código Penal", añadió.
Explicó que en las reformas hay algunos artículos relacionados con violencia intrafamiliar, donde se les imposibilita a las mujeres obtener protección legal y que se les haga justicia en los casos de violencia.
Calificó como "lamentable" tener que pelear nuevamente por algo que ya creían estaba más que aceptado por todas las personas civilizadas e inteligentes del país.
Una investigación realizada por la Defensoría del Pueblo de Panamá, con la finalidad de publicar un informe regional coordinado por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos sobre femicidios, arrojó que durante los últimos ocho años fueron asesinadas 213 mujeres, usualmente es una relación de pareja.
La defensora del pueblo, Mónica Pérez, expresó que su institución ha fortalecido su función de orientar jurídicamente a la mujer, ya que la violencia doméstica no solamente afecta a la mujer, sino también a los niños que hay en el hogar.
Una de cada tres mujeres es víctima de violencia doméstica, según la Organización Mundial de la Salud.
La pobreza tiene graves consecuencias en el goce y ejercicio pleno de los derechos de las mujeres en América.
Algunos expertos dicen que la salud de una sociedad se mide por cómo se trata a sus mujeres.