Nunca antes se sintió tan deprimido y sin ánimos "para nada". Ahora "Samuel", como prefirió que lo llamáramos, parece estar de duelo y dedicarse de lleno a la familia hasta le ha complicado su vida conyugal. Todo se lo debe a la jubilación.
La psicóloga Geraldine Emiliani asegura que en la mayoría de los casos cuando un hombre o una mujer se jubilan ya han relegado a un segundo plano sus aficiones, amigos y en ocasiones, a la propia familia.
"Todos conocemos a alguien que, al dejar de trabajar, empieza a estar enfermo. Se somatiza la angustia. El cuerpo expresa el dolor, la rabia contenida, el sentimiento de pérdida a través de la enfermedad física. Se encaminan en una ruta que puede ser peligrosa".
Lo cierto es que quien se jubila enfrenta una nueva etapa en su vida y como todos los cambios, éste también requiere orientación.
Hay instituciones públicas y empresas privadas que ofrecen a los empleados próximos a la jubilación, la posibilidad de recibir asesoría para adaptarse a la situación. Estudios psicológicos demuestran que las personas que tienen muchas aficiones son las que menos problemas tienen para adaptarse a esta etapa.
Mientras que aquellos que no han tenido mucho tiempo para realizar otras actividades, la jubilación es el momento ideal para practicar algún deporte, organizar viajes, visitas turísticas y culturales.
Un ejemplo de estos programas es el que desarrolla la Policlínica Alejandro De La Guardia. Italia Iturralde, enfermera de este centro médico, indicó que el objetivo es mantener sano al adulto mayor tanto física como mentalmente.
En cuanto a la salud, se realizan controles como la presión arterial y enfermedades como la diabetes. Por su parte, Maribel de Moscote, trabajadora social, mencionó que también se orienta a las personas en varios aspectos como la manera de manejar el dinero, ya que se tienen que hacer ajustes al jubilarse.
Se les habla también de los cambios que podrían registrarse en la vida familiar, emocional y hasta la salud. Además de los programas de la tercera edad, existen asociaciones que ayudan a mantener activos a los jubilados. Una de ellas es la Asociación Nacional de Jubilados y Pensionados.
Actualmente es presidida por Norma de Ledezma, quien enumeró por ejemplo "los coros, seminarios, paseos, terapias de ocio, cursos de ebanistería y reuniones donde se realizan juegos, bailes de antaño, juegos de mesa y otras actividades", añadió. Con esta perspectiva, los futuros jubilados se sentirán más confiados y podrán disfrutar del merecido descanso.