LOS problemas familiares se presentan como una de las principales causas de los suicidios. Los psicólogos indican que éstos surgen cuando el suicida tiene un enfrentamiento importante con un pariente muy cercano. Se trata de pugnas con la madre, el padre o un hermano.
Además, las discrepancias significativas con su pareja sentimental, en las personas casadas y una desilusión amorosa, entre los solteros, siempre están presentes.
Para la psicóloga María Salazar, los suicidas están en la mejor etapa productiva de su vida, y es en esa época cuando enfrentan los mayores conflictos, porque se están consolidando económica y familiarmente.
Explica que los trastornos depresivos severos frecuentemente se inician en la adolescencia y se asocian con un déficit psicosocial sustancial y riesgo de suicidio.
Natasha Velotti, directora de la línea de auxilio 147 del Ministerio de Dasarrollo Social (MIDES), dijo que tratan de persuadir al suicida para que tome una opción más razonable y de inmediato lo remiten, si desea, al Centro de Orientación Integral del MIDES u organización no gubernamental, para que sea atendido.
La línea 147 tiene psicólogos expertos para estas situaciones, que se dan con más frecuencia en San Miguelito, Tocumen, Arraiján y La Chorrera.
Rubén Vega, de 20 años, decidió acabar con su vida mientras cuidaba una finca en el sector de San Martín, al este de la capital panameña, en la misma forma que lo hizo su padre.
La razón aún se desconoce, ya que no dejó una carta. Pero, sus familiares la atribuyen a un trauma psicológico cuando era niño.
Su tío, Escolástico Vega, sostiene que Rubén, a sus cinco años, presenció cómo su padre le quitaba la vida a su madre y minutos después se suicidó.
Escolástico señala que Rubén creció con ese dolor, junto a cuatro hermanos y durante varios años realizó múltiples intentos, pero todos fueron en vano.
Cuenta el tío de Rubén, que éste aprovechó la soledad, una vez que obtuvo un trabajo como celador en un área rural del distrito de Panamá.
"Al igual que Rubén sus otros hermanos, que presenciaron el horrendo crimen de sus padres, han tratado de quitarse la vida", agregó.
Dice que su sobrino nunca recibió atención psicológica, ya que su familia no tenía los recursos y vivía en área muy distante de la capital, las riberas del Mamoní, en Chepo.
Cuáles pueden ser las ideas o pensamientos que lo empujan a esa decisión. Según la Psicología hay tres elementos encubiertos de tipo cognitivo y emocional:
1. Una mala, pobre, temerosa, negativa visión del entorno. Filtra los aspectos que se presenten como positivos y ve todo como a través de un túnel, sin observar los acontecimientos que rodean esa visión.
2. Mala, pobre, negativa y hasta despreciable visión de sí mismo. El nivel de auto aceptación y respeto se encuentra en su mínima expresión. Es entonces cuando aparece la frase "no aguanto más", "esto es insoportable", típicas del mismo tenor.
3. Amenazante, peligrosa, aversiva, negativa e insoportable visión del futuro. Observa el futuro como un escenario donde la situación actual se mantendrá e incluso se agravará con las consecuencias de la situación presente. Esto constituye el pilar elemental de la desesperanza y la angustia.
Familia, sociedad y la preparación de las personas, parecen ser los canales más eficientes y eficaces.
Cambio en el estado de ánimo, depresivo, irritable, pérdida del apetito o interés en actividades diarias.
Dificultad para concentrarse, tomar decisiones, conciliar el sueño o somnolencia diurna excesiva.
Episodios de pérdida de la memoria, tristeza o desprecio hacia sí mismo, sentimientos de culpabilidad excesivos o inapropiados.
Cuando se nublan los sentidos
El suicida potencial emite alertas que, la mayoría de las veces, pasan inadvertidas por miembros de su entorno.