El año pasado cerró con 40 casos de menores de edad quemados, de los cuales, 13 fueron por el uso de fuegos artificiales, reveló Marvis Corro, jefa de la Unidad de Quemados del Hospital del Niño.
La galena informó que la sala de quemados de este centro médico está a su máxima capacidad, razón por la cual se adoptó la decisión de enviar a sus hogares a quienes muestran una mejoría.
Aclaró que aunque para esta época es cuando se registra la mayor cantidad de casos, también se producen quemaduras de infantes por permanecer cerca de estufas, fogones o áreas en donde hay movimiento constante en la preparación de alimentos.
La mayoría de los pacientes son procedentes de Colón y de distintos puntos de la capital, como Río Abajo, Panamá Viejo y El Chorrillo.
Corro reiteró el llamado a los padres para que estén vigilantes de sus hijos.