El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) autorizó a la dirección ejecutiva de Cuarentena Agropecuaria para que cobre por los servicios prestados en concepto de aspersión, fumigación, nebulización, atomización e inmersión a todo producto o subproducto de origen agropecuario al igual que a transportes o vehículos aéreos, marítimos o terrestres que ingresen al territorio nacional.
Un decreto ejecutivo de este ministerio destaca que a la dirección de Cuarentena le corresponderá determinar qué tipo de productos se utilizarán para efectuar estos tratamientos.
La norma establece tasas de cobro para el transporte por fronteras marítimas, terrestres y para el transporte aéreo y aclara que los tratamientos por atomización, aspersión o nebulización se realizarán de acuerdo con las circunstancias.
En los servicios también se incluye el tratamiento a mercancía de interés cuarentenario, como son los productos en seco, transportados en quintales, plantas, pieles y madera.
Para aquellos casos en que se requieran tratamientos químicos con dosis arriba de lo común, se cobrará al precio que el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) adquiera el producto específico que se emplee, más los otros costos, y en los casos que se requiera doble tratamiento se hará un recargo del 100%.
Esta tarifa se aplicará ya sea que los servicios sean prestados por la dirección de Cuarentena Agropecuaria o por el organismo internacional.
Las sumas recaudadas por los servicios prestados ingresarán a un fondo común sujeto al principio de caja única del Estado, manejado por la dirección, que será utilizado para sufragar los gastos, ajustándose a las normas de Auditoría Interna del MIDA y a la fiscalización de la Contraloría General de la República, mientras que en los casos que el servicio sea prestado por el OIRSA se seguirán sus normas de auditoría.
Esta medida es adoptada porque los costos por la prestación de estos servicios inciden en el presupuesto de la institución, por lo cual se requiere establecer tarifas de cobros.
Además, esta dirección ha reforzado la vigilancia de los puertos, fronteras y aeropuertos nacionales, con el fin de prevenir la introducción de enfermedades y plagas que afecten al sector agropecuario.