El béisbol permitió que Fidel Castro y George W. Bush se pusieran por primera vez de acuerdo.
Cuba se comprometió a donar todo el dinero que le corresponda del primer Clásico Mundial de Béisbol a las víctimas del huracán Katrina, por lo que Estados Unidos aceptó su participación en el esperado evento deportivo.
La administración del presidente George Bush consideraba que la participación de Cuba violaba las leyes actuales del embargo, pero la administración Bush al final aceptó la oferta ofrecida por la isla, ya que los dineros no irán a parar al régimen de Castro.
La decisión causó complacencia en el mundo del béisbol, y se espera con ansia que inicie el Clásico en marzo.
Cuba es el actual campeón olímpico y del mundo. Sólo perdió la medalla de oro en las olimpiadas de Sydney en el 2000 ante EU. Más en B1