La meta que se trazó para este año el director del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), Laurencio Guardia, de cerrar los libros contables de la entidad con números negros por primera vez en 17 años, no será posible, luego que este mes entre en funciones la Planta Potabilizadora de Laguna Alta, en Arraiján.
Guardia, quien hace unos meses hizo el anuncio, reiteró ayer que la institución registrará pérdidas que podrían oscilar entre uno o dos millones anuales, debido a las fugas que se darán en la red de distribución (de hasta un 20%), así como el costo que pagará el IDAAN por cada millar de galones.
El funcionario detalló que el agua que el IDAAN comprará a la empresa Aguas de Panamá, la adquirirá a 89.4 centésimos por millar de galones, a lo que habrá que pasarle los gastos de administración equivalente a 40 centésimos, perdiendo finalmente la entidad cerca de 35 centésimos por cada millar de galones.
"El IDAAN tendrá pérdidas, porque el agua que pagará a Laguna Alta será más cara que la que produce", agregó.
Aunque no es una opción que analice el Gobierno, precisó que para evitar las millonarias pérdidas se requeriría aumentar la cuota por el servicio.
Señaló que por el momento se trabajará en la optimización de las redes de distribución para evitar las fugas y en la instalación de medidores para el cobro efectivo.
Indicó que también se puede analizar comprarles a Laguna Alta 20 millones de galones diarios desde el primer año de funcionamiento, y no los 15 millones de galones diarios que están previstos para los tres primeros años.
Destacó que ello permitirá negociar un mejor precio por el millar de galones de agua, además que se podría distribuir el líquido a La Chorrera, procurando la instalación de medidores en las áreas, y un efectivo cobro por el servicio.
En cuanto a los cobros a los clientes residenciales que hace el IDAAN en todo el país, Guardia explicó que mensualmente Tesorería recauda cinco millones 400 mil balboas, "casi 375 mil ó 400 mil más que el año pasado".
No obstante, para el funcionario ello no es suficiente cuando la morosidad de los clientes residenciales es de B/.60 millones. "Debemos optimizar los cobros si queremos reducir el déficit que tenemos", sustentó.
Manifestó que, por esta razón y para optimizar el cobro de la morosidad, se aplicará desde hoy cortes masivos a todos los usuarios morosos a 60 días de facturación.