El nombre de Alcibiades Méndez siempre estuvo en la lista de sospechosos de los familiares de Yesenia Loo y Ken Wu, quienes fueron secuestrados y asesinados, ya que la persona que siempre se comunicó para pedir el dinero tenía acento dominicano.
Pero esto fue un dato que las autoridades pasaron por alto al momento de las investigaciones de la búsqueda de ambos jóvenes.
Además, las autoridades ignoraron los datos de GPS del celular de Ken, que por más de 24 horas después de su desaparición emitió señal desde el sector de El Trapichito.
Uno de los obstáculos en la búsqueda fue que los resultados de los registros de las llamadas se conocían horas después y no en el momento.
Ambas familias aseguran que no fue suficiente el trabajo que ejecutaron las autoridades, porque existieron detalles que nunca tomaron en cuenta.
Méndez, el asesino confeso, fue cliente por muchos años de la Casa Internacional, negocio de la familia de Yesenia Loo, y del Almacén Novedades Angelina, perteneciente a la de Ken Wu. Incluso, después de estas desapariciones, acudió a ambos locales.
Comienza la pesadilla.
El 20 de octubre de 2010, Yesenia, de 19 años, salió de su casa a las 7:00 a.m., hacia la sede de la Universidad Tecnológica de Panamá, ubicada en La Chorrera, en donde estudiaba Logística y Transporte Multimodal. A las 7:15 a.m., su celular estaba apagado.
La misma persona estuvo llamando por una semana para pedir el rescate por ella y detectaron que el acento era dominicano. Fue cuando sospecharon de Méndez, pues era el único dominicano que conocían.
El rescate de 25 mil dólares nunca se pagó, porque cuando pidieron una muestra de vida de Yesenia no volvieron a llamar.
El GPS indicaba dónde estaba.
Un mes y medio después de la desaparición de la joven Loo, Ken Wu fue secuestrado. Fue el 9 de diciembre de 2010.
La esposa de Ken tenía tres meses de embarazo al momento de su desaparición. Ella era alto riesgo y ese día tenía una cita médica en Panamá, programada para la 1:00 p.m.
A las 12 m., él salió del negocio para pasar por ella a la casa e ir al médico, pero nunca llegó.
Sus amigos tenían conectado el GPS, junto con Ken, y la señal que emitía era El Trapichito. Sus familiares informaron a las autoridades sobre este detalle, pues 24 horas después la señal indicaba el mismo lugar. Pero no se hizo nada.
El secuestrador se comunicaba con la esposa de Ken, y pidió 400 mil dólares por él. Era la misma voz que llamaba donde Yesenia y su acento era dominicano. Fue cuando sospecharon de Méndez.
La última vez que pidieron muestras de vida de Ken, su esposa escuchó una grabación que decía: “Hagan todo lo que sea necesario para conseguir ese dinero, yo quiero salir de esto. Estoy muy cansado. Te quiero mucho, que Dios te bendiga”.
Ken Wu tenía 27 años cuando fue plagiado. Tenía una niña, y su esposa tres meses de embarazo al momento de su desaparición. Actualmente, la pequeña tiene cuatro meses de nacida y Ken nunca la conoció.
Su familia vendió el negocio para pagar el préstamo de 83 mil dólares.
Ambas familias coinciden en que, si las autoridades hubiesen tomado en cuenta estas pistas, se hubiese evitado el secuestro de los tres últimos jóvenes.