Las declaraciones hechas por la procuradora general de la nación, Kenia Porcell, en las que califica de terrorismo los hechos registrados en el Instituto Nacional, han generado controversia.
Líderes sociales y abogados son conscientes de que a estos estudiantes les debe caer todo el peso de la ley, sin embargo, calificar estos hechos de terrorismo para los consultados es considerado como un acto exagerado.

Para Eric Batista, del Movimiento Antipandillas, el caso de los institutores debe ser considerado como un pandillerismo y no terrorismo.
A juicio de Batista, lo que ocurre en el Instituto Nacional es la presencia de grupos minoritarios de estudiantes que son infiltrados por pandillas y que se encuentran en riesgo social por residir en lugares donde estas operan.
Sin embargo, la procuradora Kenia Porcell no piensa de esta manera y considera que los hechos en el Instituto Nacional pueden perfectamente catalogarse como terrorismo.
La jefa del Ministerio Público aseguró que la disposición sobre este tipo penal establece que "toda persona que sola o en asocio con otra, ponga en juego la paz social, que provoque temor o amenaza a la sociedad, incurre en terrorismo".
Rogelio Cruz, exprocurador general de la nación, expresó que el hecho de que en Panamá, por fortuna, no se tenga una experiencia en actos de terrorismo, da lugar a que se corra el riesgo de que cuando se aplique la norma, exista quienes hagan cuestionamientos.
Sin embargo, explicó que al analizar la disposición en el Código Penal, con los hechos acaecidos el pasado 7 de julio en el "Nido de Águilas", lamentablemente podrá tipificarse como terrorismo.
En el caso de los cuatro estudiantes mayores de edad que están detenidos por este caso, de resultar culpables, podrían enfrentar penas de 20 a 30 años de prisión.
Esto lo establecen las sanciones por este tipo de delito, fijadas en el artículo 293 del Código Penal.
Roberto Moreno, exfiscal contra la delincuencia organizada, calificó el terrorismo como un hecho poco frecuente en el país.
Terrorismo, un tipo de delito poco frecuente en el país
El atentado en la Procuraduría General de la Nación, durante los primeros años de la democracia en Panamá, es uno de los hechos más recordados que pudiera ser considerado como un hecho de terrorismo, luego de que explotara un artefacto en el área de los estacionamientos de la Casa Porras.
Un año después, en julio de 1994, un atentado terrorista provocó la explosión en los aires de la aeronave HP-1202AC de la aerolínea Alas, que produjo la muerte de 21 personas. Luego de las investigaciones se determinó que pudo haber sido un hecho suicida, provocado por grupos extremistas del Medio Oriente o de organizaciones de narcotraficantes de Colombia. El proceso se mantiene abierto y sin resolver.