Para algunos miembros del Gabinete, un cambio en el equipo de trabajo no le vendría mal a la administración de Ricardo Martinelli, mientras que para los opositores, no es más que un plan orquestado por el mandatario ante la corrupción que existe en el Gobierno.
Ayer , el ministro de Economía y Finanzas, Frank De Lima, calificó de “positiva” la sugerencia hecha por el par de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu, de realizar modificaciones en el Gabinete.
“Ser ministro es desgastante y creo que la idea de refrescar el Gabinete servirá para inyectar nuevas energías a la gestión del Gobierno”, sostuvo.
Por su parte, Francisco Sánchez Cárdenas, presidente del PRD, consideró que las declaraciones de los ministros no son más que un plan preconcebido de Martinelli y que ellos solo sirvieron de voceros.
En tanto, el diputado panameñista José Blandón dijo que pueden cambiarlo todo, pero si no varían el estilo de confrontación seguirán en problemas.
Sin embargo, el ministro de Comercio e Industrias, Ricardo Quijano, apoyó la idea de Papadimitriu, de una renovación de Gabinete, porque los puestos son públicos y están a disposición del presidente de la República.