El director nacional de educación, Gilberto Solís, advirtió a los docentes que la medida de retención de notas violenta la Ley de Educación, pues legalmente, por medio de ese informe, los padres de familia y los estudiantes reciben sus calificaciones y así conocer su condición lectiva.
"Violenta un proceso administrativo y el Decreto Ejecutivo sobre el nuevo calendario escolar, por el cual se establece la fecha para entregar el informe de calificaciones, a un máximo de cinco días después de concluidos los exámenes que deben ser cumplidos", sostuvo Solís.
Agregó que la medida de los docentes, nuevamente evidencia la utilización de los alumnos para lograr sus exigencias, iniciativa que según Solís no es del conglomerado de los docentes, sino de algunos dirigentes que quieren "secuestrar las notas y salirse con la suya".
Asimismo dijo que a pesar de existir sanciones establecidas por violentar un proceso administrativo, no se analiza ningún tipo de represión contra los docentes, sin embargo, aclaró que esto no ata a las autoridades educativas para tomar alternativas.
En tanto, el dirigente magisterial Andrés Rodríguez reiteró la aprobación de la medida hasta mediados del cuarto bimestre para garantizar que el año lectivo concluya.
"Aproximadamente dentro de un mes entregaremos las notas, ya terminó el tercer bimestre y quiero aclarar que el año no corre peligro de ser alterado por la retención de las calificaciones".
Sostuvo que la retención oficial de las notas no es ilegal, puesto que la ley establece que los padres de familia y alumnos deben ser informados sobre el resultado de las pruebas y si aprobaron el bimestre, cosa que harán, pero por medio de un documento especial y no los conocidos boletines de notas.
Mientras que la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, destacó que los docentes no tienen razón de tomar esa decisión, pues "es atentar contra el normal desenvolvimiento del sistema educativo, porque las calificaciones deben darse y computarse para que los alumnos que tienen riesgos de reprobar puedan nivelarse".
Reiteró que el año escolar culminará el 30 de diciembre como lo establece el calendario escolar, asimismo pidió que no se altere más el año lectivo para que pueda terminar con los cuatro bimestres.
La titular desmintió cualquier información sobre la finalización del año escolar con tres bimestres. "Lo que no quiero es que tengamos que dar clases hasta enero, porque no estamos mentalizados para eso y también es contraproducente", acotó Rosas de Mata.
Margarita Navas, con su hija en brazos, coincidió con Efigenio y a ello añadió son muchas las necesidades de Perecabé, desde energía eléctrica hasta un teléfono, pero "ahí vamos"...En otra granja cercana, en Santa Cruz, el presidente Domiciano Guerrel está ansioso porque sea inaugurada. Acá son 10 familias y 56 beneficiarios.
Los huertos: En materia de sostenibilidad, los huertos escolares han cumplido también su cuota. El 2003 se pretende alcanzar un total de 1,500 a lo largo de la geografía nacional.
El ingeniero Edwin Medina explicó que esta área pertenece a la Dirección de Nutrición y Salud Escolar del Ministerio de Educación, así como las granjas avícolas.
Su importancia es incomparable, asegura Medina. Y es que lo que allí se cosecha es complemento utilizado en los comedores. Los propios niños aprenden a trabajar aquello con lo que se alimentarán.
Medina dio a conocer lo acontecido desde 1999, cuando se concretaron los primeros huertos en 150 escuelas y 25 proyectos de pollos.
Para el 2000 se desarrollaron 50 adicionales y 25 proyectos avícolas a un costo de B/.31 mil 918, beneficiando a 3 mil 750 estudiantes.
Mientras que para el 2001 se distribuyeron semillas certificadas para beneficiar a 850 escuelas con huertos por B/. 5 mil y se invirtió un total de B/. 26 mil para la compra de alimentos, medicamentos, desinfectantes y herramientas.
Al año siguiente se crearon 1,343 huertos escolares para beneficiar a 63 mil 780 estudiantes a nivel nacional y 206 proyectos de pollos en beneficio de 38 mil 535 estudiantes.
Así han avanzado los últimos años. Sin embargo, nada podría hacerse, menciona Medina, sin la disposición de padres de familia, maestros y los propios niños, sobre todo en las regiones con mayores carencias como las indígenas.
Además del Ministerio de Educación, otras nueve instituciones participan de la misión de llevar alimentación desde las escuelas.
El Despacho de la Primera Dama es una de ellas. El profesor Francisco González, de la Dirección de Proyectos de esta institución, es un convencido de que los "logros positivos son incalculables".
Sólo en lo que al rubro de maíz se refiere, dijo González, cada proyecto produce al menos 20 quintales y se contabilizan 579 a la fecha. Se siembra además habichuela, repollo, lechuga, tomate, zapallo, entre otros.
González contó a El Panamá América que sólo visitar los sitios en donde se han establecido los huertos es prueba del éxito de una labor "sin banderías políticas".
"Trabajan unidos padres de familia, alumnos y maestros por una sola causa y mejor aún, llevan semillas a sus casas para hacer extensivo el beneficio".
Para él, es el entusiasmo de cada niño lo que hace la diferencia. Es una inversión millonaria, unos "B/. 500 mil en cuatro años", asegura, que ha rendido frutos incalculables.
En la oficina de González no se descansa. El y su equipo dedican cada minuto a planear una nueva actividad que redunde en beneficio de los lugareños de las áreas más apartadas.
Al respecto, Pedro Correa, gerente de publicidad de la Caja de Ahorros, aseguró que en su caso particular arrancaron con 23 escuelas para el 2000, todas en la provincia de Veraguas por su alto índice de desnutrición.
Se les conoce como "los Huertos de Zambo". Su objetivo, al igual que el resto, es integrar a estudiantes, padres de familia y educadores de comunidades de pobreza y pobreza extrema para que participen en el fomento del ahorro escolar y la producción alimentaria.
La Caja de Ahorros aporta un banco de herramientas con un valor aproximado de B/.700 por escuela y se brindan facilidades de asesoría para el ahorro.
Sólo para el 2000, las 23 escuelas produjeron 30 mil libras de alimento; en el 2001, 75 planteles rindieron 80 mil libras de alimento y en el 2002, 94 tuvieron frutos por el orden de 150 mil libras de alimento. Este año 103 rendirán un estimado de 180 mil libras. Y todo eso "se consume en el comedor escolar".
Allá, en los huertos, ya se sabe sembrar, se aprendió a cosechar y se lucha porque no se decaiga, hasta en mantener los ánimos se trabaja. Alimento, unión familiar y desarrollo, así lo resume González.