Cuando se compran mariscos es recomendable llevarlo rápidamente a casa y ponerlo en el área más fría del refrigerador, tal como han señalado representantes de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia.
Las medidas evitarán intoxicaciones. Tampoco es recomendable consumir mariscos crudos si se padecen enfermedades hepáticas, SIDA o cáncer.