Son indispensables en toda casa, de ellas depende el buen aislamiento del frío, del calor y de los ruidos externos. Con unos cuidados muy reducidos pueden preservarse durante muchos años, e incluso, convertirse en un elemento más de decoración.
Marcos.
Suelen sufrir daños como consecuencia de la continua exposición a la lluvia, el sol y a los insectos. Si quiere prevenir que la estructura esté en peligro, nada mejor que un buen saneamiento. Elimine la madera dañada con la ayuda de un formón y talle una zona más o menos regular.
Después, rellene el hueco con masilla sintética. En el caso de que sea muy grande, puede poner antes un poco de gravilla o una pieza de madera.
Ventanas de aluminio.
Si quiere que se mantengan en perfecto estado, debe aplicar algunas costumbres de uso y limpieza. De lo contrario, terminarán por estropearse y tendrá que sustituirlas por otras nuevas.
-Evite los cierres y aperturas violentas.
-Limpie de forma periódica los carriles de las ventanas corredizas con un paño humedecido con agua y jabón neutro.
-Revise el estado general de la carpintería metálica.