El ferrocarril terminado en 1855 y hoy remodelado por una empresa privada y hace diariamente un recorrido entre Balboa y Colón, pero cuidado a su paso por el área cerca a Diablo, en el corregimiento de Ancón.
Panamá América observó que las señales de seguridad para impedir el paso de los automóviles no funcionan.
Tampoco hay policías que se encarguen de asegurar que los autos estén a una distancia prudente mientras pasa el ferrocarril.