LA tecnología es sinónimo de avance, crecimiento y modernidad, pero también va ligada a lo negativo, la adicción, por ejemplo.
El apego por la internet está promoviendo la falta de comunicación en la familia, así lo dio a conocer Noris Nicosia, psicóloga y terapeuta clínica.
Por extraño que suene, la experta dijo que la pasión por el ciberespacio está produciendo adictos, viudas y hasta infieles.
Ella le llama a este fenómeno, TAI (Trastorno Adictivo a la Internet) y Panamá no escapa de ello.
Esta adicción que llegó de la mano de los ordenadores y está destruyendo familias "porque propicia el ciberadulterio, dejando ciberviudas, además de causar otros problemas como la propagación de la pornografía y la baja productividad en los empleos".
Expertos internacionales han comprobado que más de 800 mil personas solamente en Italia pasan un mínimo de cuatro horas diarias frente a la computadora y muchas veces desde sus puestos de trabajo.
Nicosia asegura que muchas veces no nos percatamos de esta adicción ya que utilizamos la Internet para trabajar o estudiar, pero llega un momento en que le damos más tiempo del necesario y es entonces cuando comienza a interferir con el resto de nuestra s actividades.
"Nos quita tiempo con nuestras familias y amigos, inclusive llega a coartar nuestra vida laboral y social", señaló.
Sin embargo, Nicosia añadió que no podemos desmeritar los beneficios de la internet tanto en los estudios como en el trabajo, aunque "hay que tener presente que todo en exceso es malo y debemos estar alertas ante los síntomas del TAI".
Los síntomas a los que se refiere incluyen la preocupación constante por estar conectado, aislarse del mundo, hasta llegar a vivir en soledad. A propósito de ello, Nicosia señaló que también la depresión, la soledad que viven muchas personas los lleva a buscar un escape en la Internet.
Según Nicosia, esta adicción ha creado una nueva especie de viudas, ellas son las ciberviudas, que no es otra cosa que "las viudas de maridos vivos, quienes las han abandonado por estar conectados a la internet". Esos esposos, dice Nicosia, ya casi no hablan, no comparten tiempo con sus señoras
También están los ciberadúlteros o ciberinfieles, aquellos que tienen sus compañeros
as, pero a través del "chat" tienen una pareja amorosa y en muchos casos han llegado a formalizar sus relaciones.
Para Nicosia lo principal es admitir la adicción y regular el tiempo que permanecemos en el ordenador, establecer horarios para entrar en la red.
Sobre todo los padres, indica la especialista, deben tener mucho cuidado con los hijos menores que pueden utilizar programas de pornografía, por lo que sugiere la instalación de un bloqueador.
"Navegar en Internet no es negativo, lo malo es llegar a la adicción, y no saber delimitar el tiempo", aclaró Nicosia.
La experta también recomendó que se tenga presente que muchas de las personas que se encontrarán en las salas de chat, no utilizan sus nombres verdaderos, se llaman por apodos lo que les permite esconderse. Siendo así, se mostrarán a los demás con una personalidad diferente a la que tienen.
El consejo de nuestra entrevistada es disfrutar de esta tecnología como una herramienta de trabajo, de estudios o tal vez de diversión con los videojuegos, pero saber cuándo parar para no quedar presos en la red.
¡Cuidado!, usted podría quedar preso en la red
Se trata de una herramienta básica que debe ser usada con cautela, sobre todo por los niños.