La producción y ganancias generadas del cultivo de la guayaba taiwanesa han superado las expectativas de los “pioneros” en el cultivo de este tipo de fruta exótica, en el distrito de Capira.
Los productores han logrado abrirse un mercado permanente en las provincias de Panamá y Colón, aunque la meta es la exportación.
Gerardo Rivera, uno de los primeros en incursionar en el cultivo de la guayaba taiwanesa, asegura que las ganancias obtenidas por comercialización de la fruta le permiten subsidiar otras actividades, como la cría de ganado, lo que ha dejado de ser rentable en la región.
Con 300 plantones de esta fruta, en menos de una hectárea de terreno, es posible obtener semanalmente unas 200 libras de guayaba taiwanesa, lo que se traduce en una ganancia de B/ 700, aunque se trata de una planta exigente en el cuidado, especialmente con las plagas.
La fruta es entregada semanalmente por los 40 productores que componen la Asociación de Productores de Frutas Exóticas, la que se encarga del empaque y la comercialización de la fruta y cancelar la cuenta a cada socio, a razón de 0.80 centavos por libra.
Según Rivera, existe un amplió mercado para esta fruta, por lo que no existe el riesgo de la saturación, por el contrario, existe una gran demanda, aun cuando el precio al público es de un dólar la libra.
Omar Núñez, presidente de la Asociación de Productores de Frutas Exóticas Tropical, explicó que la obtención de un local, dentro de las instalaciones del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) en Capira, ha permitido montar una pequeña planta de empaque y la construcción de un cuarto frío.
Existen muchas dificultades para poder exportar, entre ellas el que Panamá nunca haya exportado este tipo de fruta, y por ende, no existen convenios o acuerdos con ningún país.
Aun así, se han enviado muestras de guayaba taiwanesa a Europa y Estados Unidos.