LOS participantes de la Conferencia Interamericana por los Derechos de las Personas con Discapacidad y sus Familias, que se desarrolla en Panamá, "no recibieron la atención que merecen".
Encontraron una ciudad en donde los hoteles y otros sitios públicos no cuentan con las facilidades que ellos requieren para su desenvolvimiento.
Fanny Wong, coordinadora Latinoamericana de la Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad, aseguró que ese es apenas un indicio de lo tanto que queda por hacer en Panamá en esta materia.
Pero, también prueba que la Ley No. 42 sobre Equiparación de Oportunidades no se está cumpliendo.
La norma que menciona Wong indica que "todos los edificios de acceso de uso público deben ser plenamente accesibles a las personas con discapacidad".
La ley especifica hoteles y restaurantes; sin embargo, "se pueden contar con los dedos de la mano los hoteles que brindan accesibilidad".
Aunque el caso de los hoteles no es exclusivo. Wong sostuvo que ocurre lo mismo en el transporte y centros educativos, por citar algunos casos, lo que significa que "hay una gran tarea pendiente y muchos desafíos".
Wong es contadora y sus señalamientos son el producto de su experiencia personal.
Panamá América recorrió hace un tiempo la ciudad, en compañía de Wong, para comprobar si efectivamente hacían falta más comodidades para las personas con discapacidad.
Se corroboró que los autobuses públicos carecen de especificaciones que garanticen la utilización de un usuario con limitaciones.
Eso representa una violación al Artículo 46 que destaca que "los autobuses existentes destinarán dos de sus puestos delanteros a personas con discapacidad, embarazadas, niñas, niños y adultos mayores. En los interiores habrá facilidades para personas con discapacidad".
El siguiente artículo también es claro. "Las empresas de transporte incorporarán a sus flotas unidades con especificaciones que permitan su utilización por parte de personas con movilidad reducida o en sillas de ruedas a fin de cumplir con lo preceptuado en la Ley No. 42".
La situación actual lleva a Wong a pensar que para que haya una verdadera inclusión se necesita una equiparación de oportunidades, "mientras esto no ocurra, no puede haber inclusión".
El mejor ejemplo de lo que plantea, es ella misma. Para movilizarse, Wong depende de una silla de ruedas y dice que cuando los sitios que visita tienen rampas, ella puede acceder como cualquier persona, de lo contrario se le está "excluyendo".
Estadísticas oficiales señalan que la discapacidad impacta a por lo menos 1.5 millón de personas en Panamá, si se toma en cuenta que esa población supera los 300 mil panameños.
La conferencia tiene como uno de sus objetivos que se conozcan los derechos de las personas con discapacidad y utilizarlos como estrategia para mejorar su calidad de vida.
También se busca promover en las Américas la Convención Sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y establecer su importancia como garantía jurídica.
El evento inició ayer y culmina hoy.
Cumbre corrobora fallas en tema de discapacidad
Hoteles, restaurantes y otros sitios públicos no cumplen con las facilidades detalladas en la Ley No. 42 sobre equiparación.