Cable & Wireless (C&W), anunció ayer el recorte de 1,500 empleos en el Reino Unido, como parte de un plan de reestructuración empresarial.
La compañía británica, que cuenta en este país con una plantilla de 5,500 trabajadores, informó también de la suspensión de sus operaciones en Estados Unidos para concentrarse en sus intereses en el Caribe, Centroamérica y Asia.
C&W ha adoptado estas medidas para invertir la gran tendencia bajista de sus valores bursátiles, que durante los últimos dos años han caído un 90%, y tras divulgar una pérdidas brutas de 8,918 millones de euros registradas el pasado ejercicio.
En noviembre, la firma de telecomunicaciones eliminó 3,500 puestos de trabajo en todo el mundo y cerró 23 de sus 42 centros de datos internacionales, una decisión tomada en un año que la empresa calificó de "turbulento".
"Aunque las condiciones (del mercado) siguen siendo difíciles, estamos seguros que mejoraremos nuestro rendimiento y el primer paso es la reducción de nuestros costes mediante las medidas anunciadas hoy", explicó el presidente ejecutivo de C&W, Francesco Caio.
En tanto, el vicepresidente de Asuntos Corporativos de Cable & Wireless Panamá, Roberto Mendoza, puntualizó que las medidas de reestructuración que desarrolla la casa matriz de la empresa de telecomunicaciones, no afectará a Panamá.
Detalló que las nuevas medidas anunciadas por el presidente ejecutivo de C&W buscan una mayor proyección en el mercado internacional y un alto nivel de eficiencia.
Adicionalmente se precisa de una estructura común de mercadeo y asuntos regulatorios, pero que determinen la independencia de cada empresa que tiene C&W en el mundo.
El vicepresidente de Asuntos Corporativos de C&W manifestó que los cambios sugeridos por la casa matriz se han venido desarrollando con anticipación en Panamá, que consiste en explotar al máximo la posición del mercado e invertir en áreas interesantes para el negocio.