Tal vez algunas personas nunca podrán recuperarse del todo y otras tardarán muchos años antes de volver a ser como antes. Y es que las inundaciones del pasado viernes dejarán secuelas profundas en los pobladores del área Este de la ciudad, que hoy son evidentes ante los ojos de cualquiera.
Según el psicólogo Anel González, muchas personas han sido afectadas con estrés agudo y estrés post que empieza a tener sus consecuencias.
Por otra parte, la lluvia y la posibilidad de perder sus vidas fueron razones más que suficientes para que los residentes de Nueva Esperanza El Bajo y de Prados del Este abandonaran sus viviendas. Llovía fuertemente en la cabecera del río Cabra y el SINAPROC dio la alarma. Los moradores, presas del miedo, buscaban dónde guarecerse, el recuerdo de una cabeza de agua arrasando todo lo que había a su paso, aún es muy reciente.
Los residentes de Prados del Este corrían despavoridos, hombres y mujeres cargando niños, mascotas y ancianos, dejaban sus viviendas ante el temor de ser inundados nuevamente. La incertidumbre y el nerviosismo aumentó cuando el río subió varios pies por encima de lo normal.
La necesidad de salir del lugar es la prioridad de los moradores, quienes reiteraron que no quieren vivir más allí.
Insisten en que el gobierno busque un mecanismo para trasladarlos a otra comunidad donde puedan pagar, pues no quieren seguir en Prados del Este.
Para atender estos problemas se ha conformado un equipo de salud mental, integrado por psiquiatras, psicólogos, trabajadoras sociales, enfermeras, maestros y profesores que están trabajando en la comunidad.
Además, se requerirán medicamentos para la alta presión y para ayudar a las persona a dormir porque se les ha afectado el ritmo del sueño al no sentirse seguros en el lugar donde están.
También se necesitará establecer programas de terapias. En este sentido, la UNICEF está ofreciendo capacitación a estudiantes del área de psicología y trabajo social, preparándolos en las herramientas para trabajar con jóvenes y con niños para volverlos a la normalidad.
Por otra parte, ayer se instaló la Comisión Técnica que estudiará las causas de las inundaciones que cobraron la vida de más de 15 personas y dejó a miles de panameños afectados y damnificados.
El encargado de la comisión, el ministro de Obras Públicas, Carlos Vallarino, aseguró que de existir construcciones que no cumplieron con algunos requisitos en los proyectos del sector este, se profundizarán las investigaciones para determinar responsabilidades y de observarse irregularidades, serán trasladadas a las autoridades pertinentes.
Informó que además de ubicar las causas, la comisión propondrá las soluciones para que estas situaciones no vuelvan a ocurrir. "Vamos a cotejar los planos emitidos para la construcción de las diferentes barriadas y confirmar si hubo a no un manejo adecuado.
Expresó que en un mes se pueden tener los primeros resultados de las investigaciones.
Por su parte, la directora de la Autoridad Nacional del Ambiente, Ligia Castro, señaló que durante la construcción de la barriada Prados del Este se encajonó el río Cabra con rellenos. Detalló que se efectuará una auditoría ambiental y de encontrarse anomalías habrán sanciones.
La comisión está integrada por los ministros de Vivienda y Obras Públicas, Balbina Herrera y Carlos Vallarino, respectivamente; el director del IDAAN, Juan José Amado; los alcaldes Juan Carlos Navarro y Héctor Carrasquilla; el director del SINAPROC, Roberto Velásquez; la SPIA y la Universidad Tecnológica de