Los habitantes de este sector no poseen servicio de agua potable, baños higiénicos, calles, estación de polícia, centro de salud, líneas telefónicas, algunos lugares carecen de luz eléctrica y la escuela se quedó sin espacio para los estudiantes.
Los moradores hacen un llamado al Gobierno Nacional para que realice una visita al lugar y conozcan las necesidades de este poblado, que constantemente vive con temor por las reiteradas fugas de reos peligrosos de la La Joya y La Joyita.
La escuela primaria Piriatí Emberá anexa El Naranjal, es la única del sector. Tiene 7 aulas y 586 estudiantes, en turnos matutino y vespertino.
Con el crecimiento de la población, este centro educativo se quedó pequeño y han tenido que utilizar la sede de la Junta Comunal para habilitar entre tablones, alambre de ciclón y propensos a las inclemencias del tiempo, un espacio para impartir clases a un centenar de alumnos de diferentes grados.
Los estudiantes hacen sus necesidades fisiológicas en letrinas, ya que no hay servicios higiénicos.
La entrada al plantel está rodeada de monte, el camino es de lodo y los niños no tienen donde recrearse, porque la única cancha que está en la escuela era de la comunidad y es la que utilizan para las clases de educación física.
El agua potable es un lujo en esta comunidad y desde hace una semana llega a la escuela, debido a las gestiones que emprendieron para colocar las tuberías.
El comedor escolar, al que asisten cuatro niños por salón, no reúne las condiciones necesarias para alimentar a tantos niños, tres veces a la semana.
No hay alimentos, los niños como pueden se acomodan en los petates, bancas y cajas, donde llevan la leche para comer lo poco que hay. Se comunican por celulares ante la falta de una línea telefónica.
Los vecinos de este sector dicen que están olvidados, a pesar de vivir cerca de la ciudad.
Hicieron una lista de sus necesidades más apremiantes, como lo es la construcción de un centro de salud para atenderse y no tener que llegar hasta Chepo. Señalan que cuando han tenido emergencias, les ha sido dificil conseguir transporte para salir del área.
María Caballero, residente del sector, ha sufrido de amebas porque el agua no es potable. Considera que el pueblo creció y necesitan un centro de salud urgente.
Aunque es regular sólo pasa por la calle principal, porque las internas están en mal estado, son de tierra y tienen muchos huecos.
En materia de seguridad solicitan una sub-estación de Policía permanente, aunque los uniformados pasan constantemente, consideran que sería mejor la sede, ya que los reos en fuga pasan por allí.
La subdirectora del plantel, Anina Gil, mencionó que hace un año estaban paralizados los trabajos de ampliación de la escuela, porque la compañia que realizaba la obra incumplió el contrato.
Sin embargo, en reciente l Consejo Consultivo realizado en Chepo, se aprobó una partida para culminar los trabajos.
Su principal preocupación es el comedor escolar, el cual no tiene alimentos, ni sillas.
El maestro encargado de bienestar estudiantil, Catalino Tugrí, señala que requieren alimentos y no tienen recursos económicos para atender a tantos niños.
En estos momentos sus preocupaciones giran en torno a la falta de servicios higiénicos, no tienen teléfono público, y las letrinas se han quedado obsoletas.
Las personas que deseen ayudar a los niños de esta escuela pueden comunicarse con los maestros a los siguientes teléfonos 6627-6684 (Sub-Directora) y al 6600-2488 (Bienestar Estudiantil).
Panamá América contactó al Ministerio de Educación para obtener una versión de qué proyectos de mejora hay para esa escuela, pero al momento de redactar esta información, no hubo respuesta.