La presidenta Mireya Moscoso reposa desde ayer en su residencia, donde continuará un tratamiento por las lesiones sufridas en el cuello, espalda, rodilla izquierda y cadera derecha durante un accidente automovilístico ocurrido el martes.
Las autoridades médicas que la atendieron en el Hospital Paitilla durante casi 48 horas, decidieron ayer darla de alta. El ministro de Salud, Fernando Gracia, afirmó que Moscoso permanecerá en reposo y probablemente el lunes pueda reanudar parcialmente sus labores.
Según el ministro y neurólogo, la jefa del Ejecutivo tolera más el dolor y se le administrarán, vía oral, medicamentos para la relajación muscular. Sobre los dolores del cuello, conocido como el síndrome del latigazo, Gracia pronosticó que un alivio significativo puede sentirse en unas dos o cuatro semanas.
No obstante, reconoció que este síndrome del latigazo puede provocar complicaciones de discos herniados y discolopatía, pero espera que ese no sea el caso de la presidenta, pues no hay indicios de complicación con su salud.