La Unidad Antinarcóticos de la Policía Nacional, en conjunto con funcionarios de la Fiscalía Especializada en Delitos Relacionados con Drogas, desmantelaron una red criminal que se dedicaba a traficar drogas por encomiendas, a través de los Correos y Telégrafos Nacionales.
La red enviaba la droga a través de paquetes de velas hacia Australia, Nueva Zelanda, Inglaterra, China y Canadá.
Según el fiscal primero de Drogas, Javier Caravallo, la sustancia fue detectada en velas decorativas en Australia, las que adentro contenían cocaína y procedían de Panamá.
La alerta fue enviada por las autoridades desde Australia, quienes detectaron el trasiego a través de cajas de velas.
Precisó que, a raíz de esta alerta, las autoridades nacionales levantaron un operativo y detuvieron a una persona que llegó en un taxi a la oficina postal a enviar un paquete de velas, el que, al ser abierto se encontraron dos kilos de cocaína.
Caravallo descartó que funcionarios de los Correos y Telégrafos estén vinculados con esta actividad ilícita; al contrario, sospecha que la red criminal se aprovechó de las limitaciones para enviar estas sustancias a través de la dependencia.
Diligencias.
Esta acción motivó un allanamiento en una residencia en San Francisco donde se incautaron cuatro cajas de cartón que en su interior mantenían un total de 24 velas decorativas.
Cada una de las cajas de velas tenía 2 paquetes rectangulares forrados con cinta adhesiva que en su interior contenían un polvo de color blanco que se presume sea droga.
En total, las autoridades contabilizaron 48 kilos de presunta cocaína.
Producto de esta investigación, se detuvieron a 4 personas, 2 de nacionalidad colombiana y 2 panameños. Las detenciones se realizaron en los corregimientos de Calidonia y San Francisco.
Las investigaciones preliminares indican que la red criminal ha estado por muchos años enviando encomiendas a países como China, Canadá, Australia y otros puntos geográficos en donde el precio de esta droga es bastante alto y no son puntos rojos de trasiego.
Se coordina con las autoridades de estos países a fin de contrarrestar la acción de esta organización, mientras que en Panamá se continúan con las pesquisas para ubicar a otros implicados.
En Panamá, en los últimos seis años, el consumo de drogas ha aumentado un 108 por ciento. Hay unas 34 rutas marítimas en el Océano Pacífico y Atlántico por donde entran drogas al país.