Nación

Dañan patrimonio

Panamá La Vieja fue la primera ciudad española fundada en la costa del Pacífico de América, el 15 de agosto de 1519, por Pedro Arias de Avila. Desde aquí salieron las expediciones que culminaron con la conquista del Imperio Inca del Perú en 1532. Fue saqueada y destruida por el pirata Henry Morgan en 1671.


El Convento de la Merced, pieza arquitectónica de gran importancia cultural, ubicada dentro del Conjunto Monumental Panamá La Vieja está sufriendo un constante deterioro producto de la acción irresponsable de algunos ciudadanos que no han aprendido a valorar el patrimonio cultural.
Tras la reciente denuncia de ciudadanos preocupados por este sitio, El Panamá América pudo constatar la situación existente donde niños y jóvenes han irrumpido en las instalaciones del convento para practicar deportes, causando daños y afectando la estabilidad de una estructura que por el paso del tiempo y este tipo de acciones sufre un acelerado desgaste.
El Convento de la Merced fue una de las pocas áreas que evidencia menos los efectos del ataque que propiciara el pirata Henry Morgan a la ciudad de Panamá, en 1671, pero que se vio severamente afectado con la construcción de la Vía Cincuentenario.
Hay que destacar que gran parte de la fachada del convento se removió para trasladarla al Casco Antiguo cuando la ciudad se muda, por lo que lo que los remanentes son sumamente importantes y en los últimos años han sufrido un uso indebido.
Por ejemplo, durante una visita realizada al lugar se pudo observar el uso excesivo de esta infraestructura para realizar partidos de balón pie y niños que juegan sobre los muros.
Hace unos dos años por estos abusos contra la estructura un trozo de este muro se cayó por lo que el Patronato Panamá Viejo tuvo que restaurarlo. Hay que recordar que por su antigüedad, los pocos trabajos de restauración que se le han hecho y lo debilitado que está, no resiste que sean utilizadas para juegos deportivos.
El patronato, interesado en parar estas malas prácticas, decidió cercar el perímetro de esta estructura, sin embargo una parte de la cerca fue cortada para introducirse al área.
Es necesario tomar conciencia que esta cerca tuvo un costo para el patronato como también las reparaciones constantes. Igualmente hay otro problema latente y es la basura que arrojan los residentes de las inmediaciones que le quita la vistosidad y el atractivo a esta estructura, joya de nuestro patrimonio nacional.
Si bien se está tratando de explotar el atractivo turístico de este lugar, este tipo de actos no contribuyen en nada a mejorar la imagen y el atractivo que se ofrece a los visitantes, por lo que es necesario que las autoridades tomen las medidas necesarias.
El Convento de la Merced surge cuando los frailes mercedarios llegan al istmo en 1592. En este sector, el patronato ha realizado trabajos de mantenimiento de las áreas verdes y de consolidación en los muros para evitar que se desplomen. Existe además interés en realizar excavaciones arqueologicas, que no se han podido efectuar por el mal uso del área, ya que esto podría ocasionar cualquier tipo de accidentes.
Este convento se encontraba en el sitio más apartado, al extremo occidental de la ciudad, cerca del Puente del Matadero y el reducto de la Natividad. Poseía el área más grande de todos los conventos panameños.
En la iglesia erigida en ese sitio, antes de que se levantase el convento, fue donde el 28 de diciembre de 1530 todos los expedicionarios de Francisco Pizarro recibieron la sagrada comunión antes de embarcarse para el Sur, en busca de épicas aventuras.
El convento de La Merced fue el primer edificio ocupado por los piratas y quizás por esta razón no fue presa de las llamas, de modo que los invasores pudieron despojarlo de todos sus tesoros. Fue también el único lugar habitado después de desierta la ciudad, pues los frailes volvieron a su asilo y no lo abandonaron hasta 1675.
Su devoción les hizo transportar piedra y materiales de la iglesia y convento a la recién fundada capital para construir la nueva iglesia de Nuestra Señora de la Merced, ubicada hoy en el barrio de San Felipe. Sin embargo, Fray Cristóbal Ramírez, comendador de la orden de la Merced, cedió parte de esos materiales para construir las murallas de la nueva ciudad que habían de protegerla y defenderla contra los enemigos.


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144293
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América