A CASI un mes de las inundaciones en Darién, aún los moradores de esta provincia necesitan del apoyo del pueblo panameño.
Más de 20 comunidades quedaron inundadas luego que el pasado 16 de noviembre se desbordaran los ríos Membrillo, Tupisa, Ocurganti, Chucunaque y Tuquesa.
En una gira médica realizada por el Ministerio de Salud en El Salto, una de las comunidades afectadas, se atendieron principalmente casos de conjuntivitis, diarreas e infecciones en la piel en la población infantil.
El Salto tiene 385 habitantes y curiosamente 217 de ellos son niños, aumentando las probabilidades de desarrollo de epidemias.
Lasanay Samudio, una de las doctoras que estuvo en la gira, informó que la conjuntivitis y la diarrea son las enfermedades más comunes entre la población infantil.
Samudio explicó que la contaminación de las aguas es la principal causa de estas enfermedades en los pueblos afectados por el desastre.
También se están registrando infecciones en la piel y resfriado, pero los niños enfermos han disminuído.
El cacique de la Comarca Emberá- Wounam, Francisco Agapi, solicitó la cooperación principalmente en lo que respecta a medicinas y comida.
"Aquí se perdió todo. La mayoría de los habitantes se dedican a la producción de arroz, maíz y plátano, pero ahora no tienen nada".
Al mismo tiempo que se brinda atención de salud y alimentación a los afectados, la Cruz Roja Internacional está en el proceso de iniciar un proyecto de semillas para que los indígenas puedan reanudar sus labores cotidianas.
Jorge Alemán, director nacional de Socorro de la Cruz Roja, informó que evalúan las pérdidas reales en las siembras, pero paralelamente estudian los productos que se puedan cultivar en verano.
"Mientras esa semilla crezca, se tendrá que darle a esta población una asistencia de alimentación", explicó.
Para ejecutar el programa solicitarán el apoyo económico a la Cruz Roja Internacional.
Esta institución también trabaja con otros organismos en otros problemas de salud que se dan en el área.
De acuerdo con el censo, unas siete mil 698 personas fueron afectadas y por lo menos 40, quedaron damnificadas. Cien viviendas quedaron destruidas y 269 registraron daños parciales.
Debido a la magnitud de los daños, el presidente de la República, Martín Torrijos, aprobó un plan de emergencia por seis meses a la provincia de Darién.