Una diligencia consistente en interrogar a unos 50 residentes de la comunidad de La Palma, Darién, fue realizada ayer por Fiscalía Electoral dentro de la investigación que se adelanta por la supuesta compra en votos en el circuito electoral 5-1 durante los comicios del pasado 2 de mayo.
De acuerdo con una fuente ligada a la investigación, seis funcionarios de la fiscalía llevaron a cabo esta diligencia judicial en donde los declarantes citados confirmaron haber recibido los cheques para becas de estudios con partidas del Fondos Inversión Social (FIS).
La fuente precisó que los residentes que rindieron declaración en este caso no aceptaron haber recibido estos cheques como condición para votar a favor de la legisladora del Partido Arnulfista (PA), Haydée Milanés de Lay.
A la vez se informó que se tiene programado tomarle indagatoria a Nicolasa López y Sixto Lay, tesorero y presidenta, respectivamente, de la Junta Comunal de La Palma, quienes supuestamente firmaron los cheques bajo investigación.
La fuente destacó que a quienes se les pueda comprobar que vendieron su voto se les aplicará el artículo 332 del Código Electoral que establece sanciones con penas de prisión de seis meses a dos años y suspensión de sus derechos ciudadanos.
Antonio Vargas es el apoderado legal de López y Lay, mientras que Olmedo Arrocha, representa a la legisladora Arnulfista, aunque se aclaró que Milanés de Lay no está incluida como acusada en este caso.
El fiscal Electoral, Gerardo Solís, impugnó la semana pasada ante el Tribunal Electoral (TE) las elecciones en el circuito 5-1 de La Palma en la provincia de Darién.
¨Pero la verdadera historia se encuentra en el área del Fondo Antiguo en donde hay libros manuscritos de los años de 1500 y 1800. Estos libros son especialmente consultados por investigadores como Celestino Andrés Araúz, Jorge Conté Porras, entre otros.
El libro Azul de Panamá y Panamá 1915 son los más utilizados de este fondo antiguo y solo hay dos ejemplares. De igual modo se encuentran las revistas "Tarea" y "La Lotería" desde sus primeras publicaciones.
La Biblioteca Ernesto J. Castillero R. es administrada por la Fundación Biblioteca Nacional de Panamá, una asociación civil sin fines de lucro establecida en 1996, cuya misión primordial es la modernización y administración de la Biblioteca Nacional y todas aquéllas bibliotecas adscritas al Ministerio de Educación, mediante convenio firmado en 1998.
La Directora administrativa de la Biblioteca Nacional, Maria Majela Brenes, indicó a El Panamá América la mitad del subsidio que les transfiere el Ministerio de Educación se gasta en alquileres de bibliotecas, pues parte de ellos están ubicados en estructuras privadas.
El subsidio del ministerio a la fundación es de B/. 103,000 de los que alrededor de B/. 50,000 se utilizan para pagar alquiler de las bibliotecas.
Brenes citó el ejemplo de la Biblioteca Eusebio Morales para la que se paga B/. 40,000 anuales a la Caja de Seguro Social (CSS) en concepto de alquiler.
La Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero R. fue creada por Decreto No. 238 de 31 de enero de 1942 y abrió sus puertas al público el 11 de julio de 1942 en un local situado entre las calles 5ª. Y 6ª , contiguo a la Presidencia de la República.
Allí hasta el mes de enero de 1961, cuando fue trasladada a unas instalaciones propiedad del Seguro Social.
El 24 de septiembre de 1987, es trasladada a un nuevo edificio ubicado en el Parque Omar Torrijos, en la avenida Belisario Porras, donde permanece hasta la fecha.
La base bibliográfica para la formación de la Biblioteca Nacional fue la misma aplicada en el recinto bibliotecario de Colón, fundado el 12 de octubre de 1892 y que prestó servicios hasta 1941, cuando el Municipio de la ciudad capital por asuntos presupuestarios cerró sus puertas.
La Ley Orgánica de Educación N°89 de 1941, autorizó al Poder Ejecutivo, para que se estableciera la Biblioteca Nacional. Fue firmada por el entonces Presidente de la República, Arnulfo Arias Madrid y por el Ministro de Educación, José Pezet.
Los 10,000 libros pertenecientes a la Biblioteca de Colón iniciaron la colección de la Biblioteca Nacional, contándose entre ellos periódicos, revistas panameñas y libros nacionales. Se incluyó además una variedad de textos extranjeros.
El primer director fue Ernesto de J. Castillero R., a quien correspondió iniciar la organización de la Biblioteca Nacional y el nombre actual.
Después de las dos ferias del libro celebradas en Panamá, Priscilla Delgado, presidenta de la Cámara Panameña del Libro ha cambiado de idea con respecto a los hábitos de lectura. Ahora es una convencida de que "el panameño sí lee".
El último de estos eventos fue visitado por alrededor de 60,000 personas (35% más que en la primera) y según Delgado, las ventas estuvieron por el orden del 750,000 balboas.
Lo cierto es que Delgado se inclina por definir la lectura de los panameños como "light", lo que significa que no se buscan temas profundos, sino más bien los de moda, "aquellos libros que todos están leyendo en el mundo".
Las cifras actuales dadas a conocer por Delgado sitúan la lectura en Panamá entre un 10% a 15% de la población.
Se trata de los panameños que leen al menos un libro al año.
Darienitas recibieron cheques para estudios
Asimismo, no aceptaron haber recibido estos cheques como condición para votar a favor de la legisladora Haydée Milanés de Lay.