En menos de un mes, tres altos funcionarios que llegaron a la Contraloría General de la República con Gioconda Torres de Bianchini renunciaron a sus cargos, lo que ha obligado a la jefa de las finanzas públicas a buscar nuevo "personal de confianza".
El primero en abandonar su puesto fue José Mercedes Brown, director de Administración y Finanzas, tras salir a la luz pública un proceso judicial que se le sigue por un caso contra el patrimonio, la seguridad colectiva y la fe pública.
Brown, quien solo duró en el cargo siete días, fue condenado por el Juzgado Primero de Colón a tres años de prisión, por la emisión irregular de 300 millones de dólares en bonos de ese Municipio.
Asimismo, la directora de Recursos Humanos, Vielka González Cerrud, dimitió. En su lugar fue designada, temporalmente, Isis de Zurita, actual subdirectora esa área.
De Zurita ocupa el cargo de subdirectora de Recursos Humanos desde el pasado 21 de julio, cuando el ex contralor, Carlos Vallarino, le concedió tal distinción.
Mientras que Alfonso Gómez, director de Sistemas de Contabilidad, también dejó la Contraloría y fue sustituido por Harmodio Madrid.
En tanto, Rodolfo López, quien fue designado el pasado 4 de enero como asesor legal, fue enviado al cargo de Auditoría de Contraloría III (Externa).
Fuentes consultadas a lo interno de la institución aseguran que las renuncias obedecen a diferencias que ha tenido De Bianchini con algunos funcionarios de “confianza”.
Tras tomar posesión del cargo, De Bianchini envió de vacaciones a 19 directores nacionales y cuando regresen -dijo- “el que no funciona, entonces se irá”.
Esta decisión fue muy criticada por ex contralores, quienes alegan que se trata de funcionarios que tienen hasta 40 años de experiencia.