Nación

De inundaciones y drenajes


A sólo unos días para que concluya la temporada seca, algunos de los ríos que año tras año se desbordan provocando inundaciones, permanecen sin drenar, aunque los trabajos están como quien dice, a la vuelta de la esquina.
Y esto tiene un porqué. Por un lado, las partidas estatales generalmente pueden utilizarse en el mes de abril, precisamente cuando termina el verano. Y este año no es la excepción.
Por el otro, algunas quebradas, como la de Chanis (sector propenso a inundaciones) deben limpiarse justamente cuando va a comenzar la estación lluviosa para evitar que los herbazales estén crecidos cuando comienzan las lluvias. Si se limpia desde marzo, eso es precisamente lo que ocurre.
La información se desprende de declaraciones hechas a este medio por parte del ingeniero Reinaldo Sánchez, encargado del mantenimiento de los drenajes pluviales del Ministerio de Obras Públicas en el área metropolitana.
La fuente dio a conocer algunos de los trabajos que se realizan este verano y los que se realizarán a partir de abril, para hacer frente a la temporada de lluvias, con miras a evitar el desbordamiento de los ríos y quebradas.
Pero antes advirtió que si hay precipitaciones excesivas, en Panamá puede darse el fenómeno que se dio en Venezuela y que provocó una tragedia de proporciones catastróficas.
Recalcó que si aquí hay lluvias excesivas y el suelo deja de absorber, comienza un deslave (desmoronar los ríos sus riberas o las tapias) lo que puede traer como consecuencia una desgracia similar a la de ese país.
¿Por qué? Porque mucha gente, buscando un lugar donde vivir, ha invadido tierras ubicadas en las servidumbres de los cauces de los ríos, así como en terrenos muy empinados, tales como el Valle de San Isidro, el antiguo cuartel de Tinajitas, que son áreas restringidas debido al quiebre del suelo.
Lo mismo ocurre en Alcaldedíaz, que es zona montañosa.
El deslave consiste en una fuerte erosión causada por la pérdida de la cobertura vegetal, que a su vez es causada por los malos drenajes y la ocupación desordenada (invasiones de tierra). Todo esto incide en que no haya maneras de encausar o conducir las aguas a un punto que permitan el flujo a velocidad mínima.
Cuando esto ocurre, caen capas de tierra o de lodo sobre la población que está en sus alrededores, manifestó Sánchez, provocando desgracias que lamentar.
En cuanto a las inundaciones, en 1999, con precipitaciones muy fuertes, se controlaron en gran medida porque a través de una partida circuital, se utilizaron unos 100 mil balboas para dar mantenimiento a los cauces de los ríos Abajo, Juan Díaz, quebrada La Gallinaza y parte del río Tapia, que son los que generalmente se salen de su cauce.
Unicamente se inundaron algunas áreas aledañas al sector sur del río Tocumen, informó el ingeniero.
Añadió que dentro de unos días se estarán realizando trabajos de mejoras en las secciones hidráulicas del río Tocumen, especialmente en los sectores que se inundaron el año pasado, a fin de evitar que se repita esta situación.
Se tiene programada la construcción de muros de gaviones (los que se hacen con piedra enjaulada con alambres) dado que la población ha edificado anexos a sus viviendas sobre gran parte de la servidumbre de los cauces, lo que imposibilita al MOP drenar los ríos con el equipo adecuado, pues no cabe en las orillas.
Este es un problema generalizado, incluso en las barriadas, donde las servidumbres no se respetan, destacó.
Como ejemplo, el ingeniero citó el caso del canal de la Circunvalación A, entre Altos de Las Acacias y Plaza Tocumen en Juan Díaz, donde la labor de mantenimiento se realiza de forma manual, pues mecánicamente no se puede hacer porque no hay espacio disponible para extraer el material de sedimento depositado durante los meses de lluvia.
Muchas personas, agregó el ingeniero, utilizan las servidumbres para ampliar sus viviendas, mientras Ingeniería Municipal “se hace de la vista gorda”.
En el caso del río Palomo (Samaria) donde han perdido la vida varias personas durante inundaciones, Sánchez explicó que próximamente una empresa que se ganó un proyecto de gaviones en ese sector, realizará trabajos de limpieza del fondo del cauce, paralelamente a la construcción de los muros.
Esto se hará en la intersección del río Palomo con el río Matías Hernández, justamente donde hace mucho tiempo se rompió una tubería sanitaria perteneciente al IDAAN, de la cual sale un chorro constante de aguas negras, lógicamente con materia fecal, papel higiénico, etc., que cae a esos ríos.
Este es el punto más crítico y vulnerable a inundaciones, además de Tocumen, porque hay mayor sedimento debido a que convergen dos cauces: el del río Palomo y el Matías Hernández. Además, la basura allí se acumula por doquier, lo que impide el paso normal de las aguas.
Este es otro sector donde no pueden entrar las máquinas utilizadas por el MOP para drenar los ríos, porque la servidumbre ha sido invadida. Allí se han reconstruido muros, hasta tres veces, porque durante la época de lluvia el río los derrumba como reclamando lo que es de él, y que fue invadido por el hombre.
Este es un sector que es el producto de invasiones de tierra, lo que ha imposibilitado una planificación urbanística.
El área colinda con Villa Lucre, que es una barriada debidamente planificada, ubicada en la parte alta para evitar las inundaciones. No así, el sector donde está el cauce del río, que está habitado y las casas fueron construidas en la servidumbre, en una parte muy baja y plana.
Otra área sensitiva es la que comprende Villa Catalina y Urbanización Los Caobos, donde el río Tapia se desborda.
De la misma manera se espera el apoyo de legisladores para efectuar zampeados (revestimientos de hormigón en las riberas del río para reducir la erosión) en barriadas como Altos del Río y La Rosita, en Río Abajo, que también se inundan.
Se busca igualmente la posibilidad de usar los equipos de dragado de la empresa Ingenieros Civiles y Asociados (ICA) que construyó el Corredor Sur, para limpiar el cauce del río Abajo, desde la vía Santa Elena hasta Altos del Río.
El MOP por su parte, realizaría posteriormente mejoras en el sector norte, que comprende Monte Oscuro, pues por las curvaturas del río, se producen niveles de agua muy fuertes que provocan inundaciones. Todos estos son trabajos millonarios.
En Juan Díaz, el corregimiento más vulnerable a inundaciones, se programa el dragado del río Tapia, pero mediante trabajos fraccionados, cuya primera etapa está próxima a licitación.
Asimismo, se trabajará en los próximos días en el dragado rutinario de la quebrada de Chanis, quebrada La Gallinaza y limpieza de las alcantarillas, antes de la llegada de las lluvias, a inicios del mes de abril.
En este punto, el ingeniero informó que la programación a veces es interrumpida porque se dan inundaciones provocadas por el daño a los tragantes (son los que recogen las aguas de las calles). Estos daños son ocasionados por el manejo desordenado, pues son embestidos por los automovilistas, debido a que están ubicados en las esquinas de las calles.
Citó como ejemplo el ubicado detrás de TVN, donde se dan inundaciones porque el tragante deteriorado obstruye el paso del agua cuando se dan aguaceros.
Por otro lado, en entrevista realizada al ingeniero Moisés Castillo, ministro de Obras Públicas, éste manifestó que en los trabajos de drenajes a ríos y quebradas, así como en el mantenimiento a alcantarillas, el MOP invertirá unos 5 millones de balboas en dos años.
Mientras, se tiene planificada la inversión de 30 millones sólo para trabajos de esta índole en la ciudad de Panamá, durante los próximos cinco años.
Indicó que para el próximo verano se iniciarán los drenajes desde el inicio de la temporada seca para aprovechar la ausencia de lluvias.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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