Por tercer año consecutivo la polémica ruta del carnaval capitalino se mantendrá activa en la vía Transístmica, dejando frustradas las esperanzas de cientos de residentes en Camino Real de Betania, Herbruger, El Carmen y Urbanización Los Ángeles, que lo rechazan.
Tras la no admisión por parte de la Corte Suprema de Justicia, de la acción legal interpuesta por el abogado Neftalí Jaén para cambiar la ruta, la Junta de Carnaval ha iniciado los trabajos en el área, en conjunto con la Policía Nacional para reforzar la seguridad en las zonas residenciales.
Con gran molestia, moradores como Amparo Rivas, comentan que su seguridad estará en riesgo, tras no tener la protección adecuada para evitar la invasión de borrachos o delincuentes en su propiedad, durante las horas de la madrugada.
Con más de 28 años de residir en Camino Real y con su esposo enfermo, la señora Rivas considera que las propiedades expuestas a ser cruzadas por bandoleros, necesitan mayor seguridad que los parques y áreas verdes que están cercando frente a su residencia.
Personal de un restaurante cercano, también, demostró su frustración al destacar que no aprueban la actual ruta del carnaval por los malos olores, sin embargo, aceptaron que tendrán que soportar nuevamente esta imposición de la Junta del Carnaval.
Según la diputada Mireya Lasso ,hay una falta de accesos para ambulancias y bomberos en esta ruta del carnaval, por ello manifestó que de darse una emergencia, muchos adultos mayores estarían en peligro.
Lasso le exigió al Presidente Martín Torríjos una respuesta al problema que se vive en estas comunidades, además lo responsabilizó por todo lo que ocurra si falta seguridad en estas fiestas.
Lasso destaca que una alternativa inmediata sería trasladar los carnavales a la zona de Albrook, en el corregimieno de Ancón, donde considera que hay amplios espacios para estacionar vehículos, sin perjudicar residencias.
Iván Picota, representante de Betania, también está contra la ruta del carnaval, y considera que nunca contemplaron la tranquilidad y la seguridad de los moradores de Camino Real y otras zonas residenciales.
Picota señaló que para los residentes de Betania es muy difícil que después de 50 años de vivir en sosiego, les hayan instalado un carnaval que sólo ha traído escándalos, incomodidades e inseguridad a sus vidas.
Ricardo Guerra, presidente de la Junta de Carnaval, expresó que las propiedades privadas no serán cercadas, pero sí lo harán en calles y veredas, además indicó que la nueva junta debe realizar con tiempo las sugerencias necesarias a fin de encontrar una ruta más accesible y segura para el año 2010.