Las imponentes estructuras de la antigua ciudad de Panamá, que hoy cumplen 485 años, pasaron de ser sitio histórico a convertirse eventualmente en cancha de fútbol y hasta vertedero.
Para el arquitecto Félix Durán, del Patronato de Panamá Viejo, la situación es "preocupante", porque los "muros han sido sometidos a trabajos de restauración y consolidación a elevados costos". Más de medio millón de balboas entre subsidios del Estado y la empresa privada se han invertido.
Justamente el año pasado, en julio, el Conjunto Monumental Histórico de Panamá La Vieja fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Algunas personas tiran la basura o la queman en el área.
La directora Ejecutiva del Patronato, Julieta Arango, dijo a El Panamá América que en agenda existen tres temas pendientes que son: lograr la construcción de un mini deportivo para que las personas desistan de jugar en las ruinas, la reubicación de la Vía Cincuentenario, así como sacar algunas infraestructuras que se encuentran en el área como el Mercado Artesanal y una gasolinera.
El Mercado Artesanal sería trasladado al área donde está el museo y las oficinas del patronato.
Arango indicó que al Patronato le preocupa también Puente del Rey, debido a que el caudal del río es mayor con la marea, por lo que todos los meses se realizan trabajos de "primeros auxilios". Se tiene previsto para el verano efectuar una labor más profunda de conservación que consistirá en reparar las fisuras, las bóvedas o proyección del arco.