Las contradicciones que presenta la educación panameña son evidentes, a pesar de destinarse el 6% del producto interno bruto para mejorar su calidad, los resultados obtenidos en la medición del aprendizaje de los estudiantes es decepcionante.
Esta conclusión es el resultado del Informe del año 2004 de Progreso Educativo en Centroamérica y la República Dominicana del Programa de Promoción de la Reforma Educativa de América Latina y el Caribe (PREAL), el cual confirma la opinión de educadores y expertos en que los alumnos no aprenden lo que se espera.
Quienes se encuentran asociados a mejorar la calidad de la educación en Panamá, aspiran a que se puedan formular políticas educativas a largo plazo, que puedan alcanzar cambios significativos en no menos de 15 años.
Nivia Rossana Castrellón, Co-presidenta de la Comisión Centroamericana para la Reforma Educativa, ha señalado que los resultados a nivel educativo son mediocres.
Para Mario Quelquejeu, presidente el Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional (CoSPAE), uno de los factores que está afectando la calidad educativa en el país es el ingreso de personas a la docencia para solucionar un problema económico sin contar con la vocación para impartir la educación.
Grupos ecologistas panameños se encuentran planificando una estrategia tendiente a divulgar el contenido de la recién sancionada Ley de Delito contra el Ambiente o Ley N°. 5 de 28 de enero de 2005.
La Red Ambiental de Panamá, destaca en un comunicado, que los próximos seis meses serán vitales para la divulgación de la ley a toda la sociedad.