La Gaceta Oficial promulgó ayer la mencionada ley, que modifica el artículo 47 del Código Penal y le adiciona el Capítulo X al Título III del Libro Primero.
Esta novedosa forma de pagar las deudas con la sociedad fue aprobada recientemente por la Asamblea Nacional, y la misma busca brindar nuevos medios de readaptación social a los detenidos.
El cambio beneficia sustancialmente a los reos. Por ejemplo, al detenido que se acoja a este plan se le permutará un día de prisión por cada día de trabajo o de estudio, cuando se trate de delitos cuya penas oscilen entre los 30 días y los tres años.
A los que paguen condenas de entre tres y 10 años de prisión, se les conmutará un día de cárcel por dos días de trabajo o estudio. Y a quienes cumplan condenas de entre 10 años y la pena máxima, se les reconocerá un día de prisión por tres de trabajo o estudios. Los detenidos que aspiren a ingresar a este programa deberán pasar antes por la evaluación de una junta técnica del centro penitenciario en donde están recluidos.
El Órgano Ejecutivo y el Ministerio de Gobierno y Justicia reglamentarán las circunstancias en que los presos no podrán acogerse a este sistema de ejecución penal, debido a la gravedad del delito cometido o la peligrosidad del reo. Los planes de estudio que se dictarán deben ser aprobados por el Ministerio de Educación, si se trata del primer nivel de enseñanza o la básica general, el segundo nivel o educación media; y por las universidades oficiales de la República, en caso de tratarse de enseñanza superior.
También se incluye en este programa el trabajo comunitario, no remunerado, que sea autorizado por la Dirección General del Sistema Penitenciario y la participación como instructor en cursos de alfabetización, de educación, adiestramiento o capacitación, que se reconocerán a razón de un día de trabajo por cada ocho horas laboradas.
El trabajo y estudio de los detenidos será voluntario y podrá efectuarse dentro o fuera del penal.
Zirah explicó que este sistema se aplicó en México hace un año y que los resultados han sido excelentes.
Sin embargo, planteó que es necesario convencer a los conductores de utilizar el servicio de transporte público para lograr la disminución del movimiento de autos en las calles.
Por otro lado, Harris indicó que el otro año la flota de vehicular del país deberá contar con revisado de emisiones de gases.
La aspiración de las autoridades de tránsito es que los usuarios del transporte público aumenten del 50% actual a un 80%.