Panamá reaccionó aliviado a la decisión de Japón de no establecer un registro nacional de abanderamiento de naves, solicitado por la Asociación Japonesa de Propietarios de Naves (JSA), lo cual amenazaba los intereses del país centroamericano, que abandera unos 10,000 barcos de diferente origen, informaron fuentes del sector.
El mes pasado, la JSA que agrupa a la flota japonesa y a un 40% de las naves bajo bandera de Panamá, pidió al gobierno de Tokio crear un registro propio en el centro marítimo de la isla japonesa de Imabari.
Para el presidente de la Asociación Panameña de Derecho Marítimo, Juan Pitty, la noticia es un alivio, pero reconoció que Panamá "debe enviar una delegación de alto nivel a Japón para aliviar las tensiones existentes y evitar una fuga masiva del registro nacional".