Elia López de Tulipano, dirigente del Foro de Mujeres Políticas y del partido MOLIRENA, se ha convertido en los últimos meses en una de las más fieles defensoras de la paridad de género y a la no desaparición del colectivo del gallo.
¿Qué la motiva a pelear por las mujeres en un país tan machista?
La lucha de las mujeres en Panamá data desde el inicio de 1903. Uno de los primeros logros se obtuvo en 1946, cuando se le reconoce el derecho a la mujer a elegir y ser elegida.
Después de eso, la participación de las mujeres en los partidos políticos ha sido masiva, a tal grado que en algunos es casi del 50%, no menos, del 40%.
¿Qué la llevó a exigir la paridad de género?
Si somos buenas para estar inscritas en los partidos políticos, también lo debemos ser para ocupar cargos y aspirar a puestos de elección popular.
Casi siempre que llega la campaña electoral, los candidatos a las primeras que buscan para trabajar son a las mujeres, porque saben que están organizadas y halan los votos.
Muchos dicen que ustedes están pidiendo que se les regale los espacios, ¿es eso lo que están buscando?
Las mujeres nunca hemos pedido que se nos regale nada; es más, históricamente, todo lo que tenemos es porque nos lo hemos ganado con trabajo y lucha constante.
Ustedes están pidiendo espacios y oportunidades, pero ¿hay suficientes mujeres que aspiran a los cargos?
Nosotras como integrantes de una organización hemos recorrido durante 17 años todo el país, capacitando, y hemos visto que hay muchas mujeres que tienen aspiraciones, pero se encuentran con obstáculos que les ponen al momento de postularse, a tal punto que cuando nos candidatizamos, lo primero que preguntan es ¿tienes dinero?, ¿quién te va a financiar? y te dicen que hay que tener liderazgo.
¿Cómo cree usted que esta propuesta de paridad de género va avanzar, si el propio presidente Ricardo Martinelli dijo que está en contra?
Yo escuché y leí a través de los medios de comunicación al presidente Martinelli, cuando dijo que si él fuera mujer, no quisiera que le regalaran nada. Nosotras no estamos pidiendo nada regalado. Es más, convocamos al presidente a un conversatorio, porque sus declaraciones denotan una falta de conocimiento de lo que estamos hablando y por ello se ha venido a sumar a las voces de algunos diputados que han empezado a rechazar algo sin conocerlo.
Con las declaraciones de diputados como Elías Castillo y de Cambio Democrático, así como las del presidente, lo que ocurre es que se parcializa el debate, cuando se debería discutir de forma objetiva en la Asamblea.
¿Ha sostenido usted reuniones con los diputados de la alianza para lograr apoyo de la paridad?
Una reunión formal no se ha dado. He conversado con diputados como Luis Eduardo Quirós y Adolfo Valderrama, del panameñismo, y les he planteado porqué estamos impulsando la paridad de género, pero más adelante esa reunión se debe dar.
¿Cómo ve usted la segunda vuelta electoral y la creación de los diputados nacionales?
La segunda vuelta electoral me parece que si es para legitimar a quien resulte presidente, es correcto que se discuta y apruebe, porque vivimos en un país democrático que merece ir mejorando.
En cuanto a los diputados nacionales, te puedo decir que fue un tema que se debatió en las reformas electorales, y con esta figura se busca mejorar la imagen de la Asamblea.
Mucha de la culpa de que haya diputados mudos y mediocres, es de los dirigentes de los partidos, quienes no se preocupan por presentar en las contiendas personas con solvencia moral, capacitadas y alejadas del clientelismo político.
Usted es molirena, ¿está de acuerdo con la fusión?
El MOLIRENA es un partido donde yo he militado toda mi vida. El único, tiene su historia y atrae a los electores a tal nivel que en cada contienda logramos obtener más del doble del número de inscritos. Nosotros somos de la opinión de que el partido debe seguir vigente, porque apoyamos a Ricardo Martinelli, pero con la bandera del gallo.
El presidente del MOLIRENA señala que cuenta con el apoyo para la fusión.
¿Es así?
Él puede hacer lo que sea; si cree que lo mejor es que el colectivo desaparezca, pero lo que no ha hecho es darle la cara a las bases y convocarlas para saber qué es lo que piensan, esa deuda la tiene con todos.