La Corte Suprema de Justicia declaró legal la detención de una red de presuntos narcotraficantes, entre los que se menciona a un agente de la Policía Nacional, que introducía cocaína por las costas de Colón y luego la transportaba a la ciudad capital.
De acuerdo con la Corte, existen méritos para mantener la detención del colombiano Gregorio Ramos Bethancourt, presunto cabecilla de la red de narcotraficantes que presuntamente introducía la droga por las costas de Colón y luego eran llevadas a la residencia de Noris Esther Torres y su concubino Carlos Isidro Ibáñez y luego eran transportadas hacia la ciudad de Panamá al edificio Hesed por Magaly González.
Según las pesquisas, Magaly González se hacía custodiar por agentes de la Policía Nacional, entre los que se encontraban René Alberto Flores y Marcial Villarreal y a quienes posteriormente revelaron el modus operandi.
Las investigaciones determinaron que la droga era introducida por el sector de Villa Lomar, Colón y que durante un operativo se logró detener a cuatro personas, entre ellos un agente de la Policía Nacional y se decomisó un fusil AK-47 y cargadores.
En sus declaraciones, los imputados revelaron la ejecución de varios viajes en que los agentes de la policía custodiaban el cargamento y que la droga era transportada a Panamá en maletas y dejadas en un edificio.
Las sumarias instruidas indican que la organización operaba desde hace aproximadamente un año y mantenía contactos en Colombia para la recepción de los estupefacientes. Durante el operativo de captura uno de los supuestos implicados logró escapar en un vehículo.
Dentro de las investigaciones se acreditó que la red realizaba viajes periódicos a Colón para recibir los cargamentos y luego los trasladaba por tierra hacia la ciudad capital.