La policía costarricense decomisó ayer un alijo de 410 kilos de cocaína ocultos en un camión en la localidad de Caracol de la Vaca en las cercanías de la frontera con Panamá, informaron ayer fuentes oficiales.
El ministro de Seguridad, Rogelio Ramos, explicó en conferencia de prensa que este es uno de los mayores decomisos de cocaína en lo que va del año en el país.
Los agentes policiales descubrieron la cocaína oculta en el doble forro de un camión, y detuvieron en su casa a un costarricense identificado con los apellidos Alvarado Ramírez, quien figura como supuesto responsable de almacenar la droga para luego transportarla hacia Estados Unidos, indicó Ramos.
En el momento de la detención, el camión estaba aparcado frente a la vivienda de Alvarado Ramírez, de 24 años de edad.
El ministro destacó que a pesar de que las autoridades le seguían la pista al caso desde hace varias semanas, la detención se logró gracias a la denuncia de los habitantes de la comunidad, quienes observaron un vehículo extraño y de inmediato informaron a la policía.
Ramos aseguró que se trata de droga procedente de Colombia, cuyo destino final eran los Estados Unidos, y que el camión ingresó a Costa Rica desde Panamá.
Con este decomiso llega a tres toneladas la cantidad de cocaína decomisada en lo que va del año.
La frontera entre Panamá y Costa Rica es considerada un punto de trasiego internacional de drogas y armas.