La Policía Nacional y la Fiscalía de Drogas decomisaron 236 kilos de cocaína en una residencia de Santa Rita, distrito de Antón, que se presume procedían del puerto de Buenaventura, Colombia.
El fiscal de Drogas, Rosendo Miranda, reveló que en el denominado operativo "Escarabajo 2,000" realizado por unidades de la DIIP de la Policía Nacional, se ubicó una residencia en Antón cercana a la playa que era utilizada para ocultar estupefacientes.
Agregó que en otros operativos en San Miguelito se arrestó a dos colombianos, un salvadoreño y tres panameños, presuntamente ligados con el cargamento.
Miranda detalló que la operación se logró tras informes de inteligencia que mencionaban el uso del sector de Santa Rita, en Antón, para ocultar embarques de drogas trasegados por mar desde Colombia, que luego eran llevados por tierra hasta el mercado norteamericano.
Explicó que durante la operación, también se decomisó un vehículo todo terreno con matrícula 130277, un auto de doble tracción sin placa y un camión con matrícula 84788, presuntamente usado para transportar la droga.
Explicó que los detenidos sólo forman parte de la red encargada de manejar el transporte de la droga en territorio panameño, pero que el resto de los integrantes se encuentra prófugo de la justicia y que se ha redoblado la vigilancia en el área para detectar otros cargamentos.
El ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora y funcionarios del Servicio Aéreo Nacional (SAN), confirmaron que los carteles de la droga colombianos realizan vuelos a baja altura para lanzar cargamentos de cocaína, que luego son recuperados por embarcaciones pequeñas para llevarlos a tierra.
Spadafora abogó por la instalación de radares en el área de la frontera con Colombia para monitorear el movimiento de estas aeronaves y poder controlar su ingreso al espacio aéreo panameño con este tipo de cargas.
Trascendió que los narcotraficantes ejecutan entre tres a cuatro vuelos semanales a las costas del Pacífico panameño, y que éstos no pueden ser controlados por las autoridades por falta de equipo adecuado para su seguimiento.
La semana pasada, Estados Unidos certificó la cooperación de Panamá en la lucha antidrogas, pero en el informe señalaba que la frontera con Colombia, así como las costas, son vulnerables al movimiento de los narcotraficantes.