Agentes de aduanas de servicio en la sección de carga del Aeropuerto Internacional de Tocumen decomisaron 260 kilos de cocaína, con un valor en el mercado negro de B/.5.6 millones, que se encontraban ocultos en un embarque de refacciones de auto que tenía como destino final México.
El director de Aduanas, Carlos Icaza, reveló que la droga se encontró tras una revisión de rutina realizada por agentes y que están tras la pista de un ciudadano de origen colombiano, presuntamente ligado con el embarque.
Precisó que la vigilancia en esa terminal aérea se ha redoblado, lo que ha producido un incremento en los decomisos de estupefacientes y que ahora resulta más difícil introducir clandestinamente drogas al territorio nacional.
Trascendió que la mercancía en donde se encontró oculta la droga estaba, presuntamente, a nombre de Eduardo Carrello, pero en realidad puede pertenecer a terceras personas que a la fecha no han aparecido.
A la vez explicó que las pesquisas han determinado la posible existencia de una red de narcotraficantes con nexos en Colombia, Panamá y México que utilizaba el terminal de Tocumen como punto para el trasiego de drogas.
Las pesquisas han determinado la existencia de por lo menos otras tres personas relacionadas con este embarque de estupefacientes, pero sus nombres no fueron revelados para no entorpecer las investigaciones.
Las sumarias fueron remitidas a la Fiscalía de Drogas, junto con el nombre de la persona detenida y las generales de la empresa responsable del embarque de la droga aquí, ya que se confirmó que fue empacada localmente.