La Fiscalía Primera Superior impuso la medida cautelar de “cuartel por cárcel” a tres de los cuatro policías a quienes se les formuló cargos por la muerte de cinco jóvenes en el Centro de Cumplimiento de Menores.
Estas unidades debían rendir indagatoria ayer, pero se acogieron al Artículo 25 de la Constitución Nacional, que dispone que ninguna persona está obligada a declarar en asunto criminal en contra de sí misma.
Los policías que acudieron a la Fiscalía ayer son el subteniente Ángel Batista, la sargento Luz María Padilla y el agente Eduardo Valdés.
Los abogados de las víctimas temen que la reconstrucción de los hechos ocurridos el 9 de enero sea suspendida, debido a que no han podido notificar de la indagatoria al sargento Darío Caballero, quien se encuentra de vacaciones.