El Organo Ejecutivo declaró feriado el día 17 de abril, Jueves Santo, mediante el decreto número 159 del 31 de marzo de 2003, firmado por la presidenta Mireya Moscoso y el ministro de Gobierno y Justicia, Arnulfo Escalona.
El decreto dispone el cierre de las empresas públicas nacionales y municipales en todo el territorio nacional con motivo de la Semana Santa, excepto las que por razones de su naturaleza deben mantenerse funcionando. Entre estas figuran el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), las instituciones de salud, los servicios postales y la fuerza pública.
Mientras, las instituciones bancarias laborarán de conformidad con el horario que establezca la Superintendencia de Bancos. Este decreto no incluye a la Autoridad del Canal.
De acuerdo con el Organo Ejecutivo, la decisión se establece tomando en cuenta que la religión católica es la profesada por la mayoría de los panameños, por lo que el pueblo desea participar con veneración de la conmemoración de la pasión, crucifixión y resurrección de Jesucristo.