Justamente de allí es de donde se aferra Luis Francisco Sucre, secretario general del Ministerio de Salud.
"Si con todo y cataratones, y hay mora quirúrgica", exclamó, aduciendo que precisamente por ello se trajo a los 6 oftalmólogos cubanos.
No obstante, aunque Sucre habló de "mora", no se atrevió a decir que haya escasez de estos especialistas en el país.
Por su parte, Moreno denunció que se creó un decreto para permitir que los cubanos operen aquí, pasando por encima de los médicos panameños y violando la ley.
Al respecto, Sucre admitió que la Dirección General del MINSA y el Consejo Técnico Nacional dictaron un decreto especial que estaría vigente por un mes. Ese periodo venció, y se hicieron mil operaciones. Ahora los médicos esperan si se prorroga o no.
Cabe señalar que ni las pastillas para el corazón, ni las de la gastritis y el jarabe para el asma tenían instrucciones o fecha de vencimiento en español, a pesar de que por ley se exige que sea así.
En el barrio chino hallamos otras curiosidades. La Casa del Té del Dr. Wang, quien es naturista, pero se le conoce como el "médico chino", es de las más visitadas en el sector.
La consulta cuesta B/. 10 y en una hoja blanca se toman los datos personales (cédula y nombre), que son completados por el interesado, pues la recepcionista no sabe escribir en español.
El "consultorio" es un pequeño salón con un escritorio, tres sillas, una especie de cama, una pesa y ningún diploma que certifique dónde estudió.
Dolores estomacales y migrañas fueron parte de los síntomas expuestos al Dr. Wang, quien no dudó en recomendar "bajar unas libras porque podía ser gastritis".
Por las medicinas no hay que preocuparse. Son vendidas en el mismo establecimiento por la "recepcionista - farmacéutica".
La receta de Wang no tiene registro médico y nos fue devuelta al concluir la atención.
En la casa Jean Siu se vivió otra experiencia similar. En ese local se compraron medicamentos para el resfriado y asma, también sin recetas.
Una vez más preguntamos sobre el contenido y la respuesta no varió: "no sé, pero es bueno".
Mientras que, en la casa Chen e Hijos, se consiguieron 100 cápsulas para problemas del corazón que se toman cinco pastillas dos veces al día y cuyo costo es de B/. 5.00.