ELLA vaticinó a través de su anuario, en secundaria, que quería ser abogada porque algún día defendería los derechos humanos de los sectores más débiles y golpeados en Panamá.
Y como si lo hubiese profetizado, cuando era adolescente, hoy Mónica Peréz es la defensora encargada de los derechos humanos de todos los panameños.
Pero como nada es fácil, su reto más grande ha sido levantar la imagen de la Defensoría del Pueblo, afectada por las críticas que recibió el antiguo defensor, Liborio García.
Antes de ser defensora, Pérez obtuvo su bachillerato en el colegio Episcopal San Cristóbal donde ya comenzaba a presentir lo que deseaba ser.
Y como lo pronosticó se graduó en la Universidad de Panamá (UP) de licenciada en Derecho y Ciencias Políticas, lo que la llevó en 1995 a ingresar a la dirección de Asesoría Legal del Ministerio de Gobierno y Justicia.
Para su fortuna colaboró cuando se creó la figura del defensor del Pueblo en Panamá. Y en 1996 entró al Ministerio de Relaciones Exteriores.
Posteriormente se incorporó a la Comisión de Relaciones Exteriores de la entonces Asamblea Legislativa, donde se ganó una beca de la Agencia Española de Cooperación Internacional, para realizar estudios de doctorado en Madrid, España, desde el año 2002 hasta 2004.
Regresó a la tierra que la vio nacer en el 2004, para colaborar nuevamente en la Cancillería como consultora de Relaciones Exteriores.
Grande fue su sorpresa cuando le informaron que tenía que encargarse de la Defensoría del Pueblo.
Asumió el reto con un gran compromiso de promover, defender y proteger los derechos humanos de todos los ciudadanos.
"Hubo una crisis en la Defensoría que la hemos sobrepasado gracias a los funcionarios de la institución, ya que están capacitados en el tema de los derechos humanos", resaltó.
Ahora lo que viene son muchos proyectos y planes para el futuro, como recobrar la confianza en la ciudadanía en los servicios que ofrece la Defensoría.
Piensa que ser defensor del pueblo es un cargo muy complejo porque la sociedad espera mucho de la institución, pero a la vez, es una posición que brinda mucha satisfacción.
"Hicimos un plan rápido, donde diversos funcionarios hemos ido a diversos medios de comunicación, para promocionar la Defensoría y hablar sobre diferentes tópicos, que levantarán la imagen de la institución".
Instalaron el Consejo Consultivo de Género encargado de velar por los derechos humanos de las mujeres, ya que durante el periodo de Liborio García no fue abierto.
"Ese estamento es un órgano asesor de la Defensoría compuesto por diferentes organizaciones del movimiento de mujeres y la institución", puntualizó.
"Si Dios me da salud, siempre encontrarán a Mónica Pérez promoviendo los derechos humanos y las causas más nobles que afectan a la sociedad panameña".
"Estoy muy preocupada por la defensa de los derechos humanos de la mujer y es un tema en el que quiero profundizar".
Defensora por vocación
Promover los derechos humanos de las mujeres, es uno de sus proyectos que impulsará.