Una investigación exhaustiva, por la posible introducción de armas de fuego de grueso calibre en el Centro Penitenciario La Joya solicitó la defensora del Pueblo, Patria Portugal.
Las pesquisas fueron solicitadas tras una reyerta que se registró el pasado viernes en el pabellón 10 de la cárcel La Joyita, que dejó como resultado un muerto y 19 heridos.

Portugal, junto a un equipo de la Defensoría del Pueblo, se reunió el viernes con varios de los heridos, quienes le manifestaron que el incidente se suscitó por la disputa por el control de la sección 4 del pabellón 10.
Los heridos también denunciaron que a pesar de que se había controlado el amotinamiento, la Policía realizó una requisa en todo el pabellón y no encontró ninguna de las armas que presuntamente fueron usadas durante el enfrentamiento entre los privados de libertad.
Tras las conversaciones, Portugal solicitó a las autoridades encargadas de la seguridad del Centro Penitenciario que den una mejor atención a los privados de libertad, ya que en su recorrido se encontró con detenidos que tenían varias horas sin comer y sin tomar agua. “Estas personas necesitan y se merecen una mejor atención, no es posible que tengan varias horas sin comer y sin tomar agua, esto es una clara violación a sus derechos”, manifestó.
Negociaciones.
Mientras tanto, las autoridades del Ministerio de Gobierno negociaron con los detenidos de los pabellones 10-3 y 10-4 de La Joyita, para evitar que dentro del penal ocurra otro enfrentamiento similar entre pandillas rivales.
El director encargado del Sistema Penitenciario, Armando Aizpurúa, sostuvo que la situación está más tranquila, pero se está en la etapa de negociaciones y cambiando de pabellones algunos detenidos. “Esto es cuestión de pandillas rivales, estamos interviniendo y protegiendo para evitar otra reyerta”, señaló.
No obstante, Aizpurúa explicó que se reunieron con pastores para lograr que los internos colaborarán. “Se está velando por la seguridad de todos los internos en la búsqueda de que no exista una mala experiencia como lo acontecido”.
Las confrontaciones entre las pandillas duraron dos horas. Los internos utilizaron, presuntamente, armas de fuego calibre 38 y 9 milímetros, además, de platinas. Supuestamente, la reyerta tenía como objetivo asesinar a “Cholo Chorrillo”, jefe de la pandilla Bagdad de El Chorrillo.
Muere interno.
Sin embargo, en el enfretamiento fue asesinado Michael González, del pabellón uno, producto de seis heridas con una platina.
Entre los reos que resultaron heridos durante la reyerta están: Enrique Santos, Alejandro Barría, Jesús Castillo, Rodolfo Rodríguez, Leonel Pineda, Milciades Urriola, Daniel Moreno, Fernando Herrera, Rafael Montes, Carlos Ibarguen, Alexis Escalante, Jaime Otero, Maickel Campos Tejada, Arturo Gordón, entre otros.