Esta situación se conoce luego que indígenas kunas señalaran a este medio cómo trafican droga desde la comarca hasta Panamá.
Los indígenas indicaron que utilizan a los niños, ya que éstos no son inspeccionados por los funcionarios de Aduanas.
El equipo de Panamá América que realizó la investigación corroboró estas declaraciones. Durante la llegada al aeropuerto, ningún inspector revisó nuestros equipajes y mucho menos el de los cinco pasajeros que venían en el vuelo.
En ese sentido, inspectores de Aduanas que prefirieron reservar sus nombres, subrayaron que lo ideal es que se revise a todos los pasajeros que ingresan y salen del aeropuerto.
No obstante, mencionaron que en la terminal aérea de Albrook existen aproximadamente seis inspectores de Aduanas, divididos en dos turnos.
Uno de los consultados explicó que sí cuentan con el equipo necesario para realizar las fiscalizaciones, aunque no estaría de más contar con más aparatos tecnológicos. Reconoció que muchos indígenas han utilizado el método de transportar la droga en canastas de peces y cangrejo, pero ya están al tanto de esa técnica.
Indígenas kunas trasladan droga en neveras y otros compartimentos desde la comarca hasta la ciudad para venderla.
Los niños son mulas o medios claves. Muchas veces, sin saberlo, llevan en sus manos canastas o tanques de pescado y cangrejos repletos de esta sustancia.
Los kunas dijeron que el mejor método para transportar la cocaína es precisamente entre los cangrejos.